Poner fin al trabajo infantil de niñas y adolescentes mujeres nos acercará a un mundo sostenible y sustentable

Poner fin al trabajo infantil de niñas y adolescentes mujeres nos acercará a un mundo sostenible y sustentable

Boletín Encuentro – OIT. 8 de Marzo de 2017

Cada 8 de marzo tenemos el deber de alzar más fuerte nuestra voz para unirnos y hacer visible nuestro compromiso con los derechos de todas las mujeres, en especial de las niñas y adolescentes mujeres que viven en condiciones vulnerables y que son víctimas del trabajo infantil peligroso y de sus peores formas.

Conmemoramos el Día Internacional de la Mujer porque nos recuerda la lucha de las mujeres trabajadoras para conseguir condiciones laborales y salariales más justas, mejores oportunidades, acceso a la educación y formación profesional y para rechazar el trabajo infantil. Esta causa constituye una base sólida para un planeta 50-50, pues hasta el día de hoy en el mundo del trabajo se ven manifestaciones de discriminación y exclusión que afectan el desarrollo profesional y personal de las mujeres y amenaza el futuro de las niñas y adolescentes mujeres. 

En América Latina y el Caribe todavía existen millones de niñas que no han alcanzado la edad mínima para trabajar pero que se ven expuestas a situaciones de violencia y acoso al realizar tareas domésticas durante extensas jornadas en sus propios hogares, o al trabajar en casas de terceros. Adolescentes mujeres que son víctimas de las peores formas de trabajo infantil, explotadas sexual y/o laboralmente o víctimas de redes de trata.

Aún son varios los retos que se tienen para asegurar que niñas y adolescentes mujeres accedan a una vida con igualdad de oportunidades. Uno de los principales, es hacer visibles a las niñas y adolescentes mujeres en las estadísticas de trabajo infantil, ello permitiría diseñar intervenciones más efectivas y sostenibles para mejorar sus condiciones de vida y asegurar el pleno respeto de sus derechos.

Si se facilita a las mujeres, igualdad en el acceso a la educación, atención médica, un trabajo decente y representación en los procesos de adopción de decisiones políticas y económicas, se contribuye no solo a la reducción del trabajo infantil, sino también a la construcción de una sociedad más equitativa y justa para hombres y mujeres.

Continuemos el camino emprendido en la lucha que empezó hace más de 100 años en pro de la igualdad de derechos y oportunidades, de la no discriminación ni violencia, de la búsqueda de la justicia social y de la paz.

Pensemos con especial cuidado en las niñas y adolescentes mujeres que trabajan, o que están en riesgo de hacerlo, para así cortar de raíz el círculo de reproducción de la pobreza y la desigualdad, y generar acciones concretas que hagan realidad la meta 8.7 de la Agenda para el Desarrollo Sostenible al 2030: Poner fin al trabajo infantil en todas sus formas. 

Link para difundir: http://white.lim.ilo.org/ipec/alcencuentros/interior.php?notCodigo=2209

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