Inicio Actualidad Acuerdos laborales con Fecode y el sector estatal

Acuerdos laborales con Fecode y el sector estatal

1148
0

Publicado 15 de mayo de 2015.

El magisterio y el sindicalismo estatal a la vanguardia de las luchas laborales del país

Por Carlos Julio Díaz Lotero

Director ENS

El pasado 7 de mayo la Federación Colombiana de Educadores –FECODE-, en representación de unos 350 mil educadores del país, y el gobierno nacional suscribieron un nuevo acuerdo sectorial en desarrollo del convenio 151 de la OIT y el decreto 160 del 2014 que regula la negociación colectiva del sector público.

A pesar de las controversias desatadas en torno al acuerdo colectivo y las especulaciones sobre mayores conquistas de haber sostenido unos días más el paro,  hago las siguientes valoraciones sobre éste:

  1. Por primera vez en la historia del país la educación, como derecho fundamental, estuvo en el eje de la deliberación pública, a tal punto que la movilización social del magisterio no solo tuvo apoyo de estudiantes y padres de familia, sino de amplios sectores políticos, del Estado, y de la ciudadanía en general.
  2. La conquista de más de $2 billones para la gratuidad de la educación en el Plan Nacional de Desarrollo muestra el compromiso del magisterio con la defensa del Estado Social de Derecho y la inclusión en el sistema democrático de los niños más pobres de Colombia.
  3. La incorporación en el Plan Nacional de Desarrollo de la construcción de 1.500 nuevos colegios con la correspondiente ampliación de la planta de docentes es un reflejo de esta deliberación.
  4. Es importante la aprobación en el Plan Nacional de Desarrollo del saneamiento de deudas laborales que se tienen con los maestros vía concurrencia de la nación.
  5. Los avances en materia de nivelación salarial con un 10%, adicional al 2% ya  logrado, sin renunciar a la meta del 16% como ultima fórmula propuesta por FECODE en la mesa de negociaciones, expresa que el tema no se ha cerrado.
  6. Se dieron avances importantes en materia de: escalafón y evaluación de docentes que no han logrado el ascenso de grado o la reubicación salarial,  evaluación diagnóstica formativa para los docentes del 1278, control a  la prestación del servicio de salud, bienestar social, bonificación anual del 10% para 2016 y del 15% para el 2017 para los educadores del grado 14, comisión para revisar salarios de los etnoeducadores.
  7. El compromiso en el acta de acuerdo de seguir trabajando para consensuar un Estatuto Único Docente indica que esta bandera sigue en alto, pero con vientos adversos muy fuertes.
  8. Fue un acierto colocar la movilización social al servicio del diálogo social para contrarrestar la arrogancia y la intransigencia de una Ministra y un gobierno proclives a un tratamiento autoritario y represivo de los conflictos.
  9. Fue importante el aprovechamiento de la negociación para incrementar la afiliación a las organizaciones sindicales.
  10. El acuerdo sobre no represalias contra el magisterio colombiano por el paro y las acciones de movilización. deja intacta políticamente la capacidad de lucha de la FECODE y la imagen de un dirección de la organización madura y responsable frente a los estudiantes, la sociedad y el país.

El debate político relacionado con la apreciación sobre si el paro ha debido continuar o no, o sobre cuál debió ser el Acuerdo Colectivo posible, o sobre si de persistir el paro se hubiera obtenido o no algo más, es difícil resolver y probablemente tendremos controversia para rato. Pero una cosa es evidente e incontrovertible: en el acuerdo colectivo solo hubo avances, no hubo retrocesos ni entregas. La consigna del todo o nada también tiene el riesgo de que nos quedemos sin nada,  como aconteció con el paro del 2001, que dejó al magisterio durante 14 años sin capacidad de reacción.

De todas formas no debemos ocultar los lunares del proceso, vamos:

  1. Hubo fallas en la estrategia de comunicaciones de FECODE, que no logró contrarrestar la desinformación de los grandes medios, ni comunicarse de manera rápida y oportuna con su base social.
  2. Los estilos y métodos para el trámite de las diferencias internas, necesarias e inevitables, dentro de la FECODE rayan en la intolerancia y recurren a la guerra de la palabra.
  3. A pesar del anuncio sobre trabajar por el Estatuto Único (unificar a los docentes de Decreto 2277 de 1979 y los del Decreto 1278 de 2002), éste parece bastante lejos, y más cuando la fragmentación ha dejado heridas que aún no sanan.

Acuerdo Marco Sector Público

El Acuerdo Colectivo Nacional suscrito entre las federaciones sindicales estatales y el gobierno nacional el 11 de mayo del 2015 avanzó  en forma significativa y complementaria del Acuerdo Colectivo Nacional del 2013. Es de destacar que el acuerdo de incremento salarial de 4.66% aplicará a 1´200.000 empleados públicos, incluidos los docentes, lo que triplica la cobertura de la negociación colectiva del sector privado. El logro del porcentaje de incremento salarial señalado es significativo por el difícil contexto fiscal del Estado.

El acuerdo de una agenda de  formalización laboral en las entidades públicas del orden nacional, con la participación del movimiento sindical, da inicio a un proceso de desmonte de las nóminas paralelas que han sido funcionales al clientelismo electoral. Contribuirá, por una parte, a mejorar el proceso electoral, y por otra ampliará la base social del sector público que se podría sindicalizar, a tal punto que los empleados públicos afiliados a sindicatos se pueden fácilmente duplicar en un futuro inmediato. Pero lo fundamental aquí es la participación del movimiento sindical en todo el proceso de ampliación de plantas.

El compromiso sobre la inclusión en los currículos de los cursos de formación profesional que imparte el SENA de un módulo sobre derechos humanos y  sindicales, abre las puertas para la implementación de una cátedra sobre ciudadanía laboral para que la fuerza de trabajo del futuro sea portadora de una cultura de derechos en materia de libertades sindicales.

Como ocurrió hace dos años, se concertó esta vez modificar el decreto 160, que reguló el proceso de negociación, para acercarlo al convenio 151 de la OIT en la solución arbitral de los conflictos cuando en la etapa de arreglo directo no se logren acuerdos.

Políticamente es importante en el acuerdo la realización de charlas y conferencias sobre negociación colectiva, derechos sindicales y humanos en todas las entidades públicas en la semana previa al 1º de Mayo, por el impacto que tendrá en los niveles organizativo y subjetivo de los trabajadores.

Uno de los retos del sindicalismo estatal es construir una dinámica de trabajo, que permita la ejecución o desarrollo de muchos de los puntos acordados, que en el año 2013 -sin cumplimiento en % significativo- y ahora en el 2015, han quedado diferidos a la Subcomisión del Sector Público y a la Comisión de seguimiento en el cumplimiento de los Acuerdos.

Sin prisa, pero sin pausa, el sindicalismo estatal avanza en derechos sustantivos y procedimentales dando ejemplo de unidad en medio de la diversidad, y constituyéndose en un pilar para la defensa y conquista de derechos para los empleados públicos, de la construcción de democracia y del Estado Social de Derecho.

 

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here