La LXXXIII (83) Junta Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores, realizada del 5 al 6 de febrero de 2026, se desarrolla en un momento decisivo para los y las trabajadoras y sectores populares de Colombia. En víspera de la Conmemoración de los 40 años de la CUT y de las acciones que se adelantarán por este acontecimiento, vivimos una disputa abierta entre quienes soñamos con un país más justo, democrático, solidario, donde la vida y el trabajo digno, el bienestar social para todos y todas, sean una realidad cotidiana; en contraposición de quienes pretenden mantener el modelo neoliberal que históricamente ha precarizado la vida de nuestro pueblo.
En este contexto, la Junta Nacional delibera en medio de la situación que se deriva de las decisiones arbitrarias y con un profundo sesgo político del Consejo Nacional Electoral -CNE- y las posibles salidas para garantizar la unidad de los movimientos democráticos, progresistas y de izquierda, con el objeto ratificar el respaldo a candidatos y candidatas que representan a los trabajadores(as), conseguir mayorías en el Congreso de la República el próximo 8 de marzo para transformar este órgano legislativo y garantizar la continuidad del gobierno democrático, progresista con arraigo popular. La continuidad del proyecto político, que hoy respalda la Central Unitaria de Trabajadores-CUT-.
Por tal razón, el movimiento sindical reafirma su compromiso de avanzar en la ruta del cambio, defender la vida digna, el trabajo digno, la justicia social y la profundización de la democracia. Sabemos que nada ha sido regalado y que cada derecho conquistado ha sido fruto de la organización, la lucha y la unidad. Por eso, este momento nos exige caminar juntas y juntos, fortalecer la acción colectiva y no permitir ni un solo retroceso.
En el plano internacional, se destaca el acierto de la conducción política del país por presidente Petro, que se ratifica con el diálogo positivo con el presidente de los Estados Unidos y su liderazgo a nivel mundial, sin embargo, mantenemos el estado de alerta y seguimos reclamando respeto por la soberanía nacional y la autodeterminación de los pueblos. Asimismo, rechazamos de manera firme el intervencionismo del gobierno de los Estados Unidos en América Latina y el Caribe. Nuestros pueblos tienen derecho a decidir su propio destino sin presiones ni agresiones externas. Nos solidarizamos con Cuba y Venezuela, que han sufrido bloqueos, sanciones y ataques que golpean directamente no solo al pueblo en general sino a sus trabajadoras y trabajadores.
La CUT levanta las banderas de la soberanía, la integración latinoamericana y la dignidad de nuestros pueblos frente a cualquier forma de dominación imperial, en este sentido, respaldamos y convocamos al Encuentro Binacional por el respeto a la Soberanía, el cual se está desarrollando en la ciudad de Cúcuta. La doctrina Monroe, desarrolla un enfoque para América Latina y el Caribe, siendo estratégicos para el gobierno Trump. La soberanía desde ese punto de vista, es una capacidad operativa, jerárquica como la extensión de la soberanía de los Estados Unidos sobre la región. Entender esta condición mundial, es crucial para entender los fenómenos que están ocurriendo en Venezuela, Colombia, Cuba, México, Nicaragua y demás países del mundo.
La situación internacional es cada día más convulsionada, que tienen que ver no solo con la disputa interimperialistas sino con los acuerdo a que han llegado, por un nuevo orden mundial, la distribución de la riqueza entre China, Estados Unidos y Rusia principalmente.
También alzamos la voz para denunciar el genocidio contra el pueblo y la causa palestina. No podemos permanecer en silencio frente al dolor de miles de familias desplazadas, asesinadas y privadas de sus derechos más básicos. Como organización sindical internacionalista, nos duele cada vida perdida y exigimos el fin inmediato de la violencia, el respeto a la población civil y el derecho del pueblo palestino a vivir en paz, con territorio, soberanía y justicia.
En el contexto nacional, el manejo destacado de la economía que hoy se posiciona como la sexta en el año 2025 entre 37 países según la OCDE y que se complementa con la reducción de la pobreza, el desempleo, una inflación controlada, el incremento del salario mínimo vital mejorando los ingresos de muchos trabajadores(as) y la reducción de la brecha social con un proyecto político de reformas sociales que han favorecido a la inmensa mayoría de colombianos(as).
En Colombia hemos logrado avances importantes en la recuperación de derechos laborales y sociales gracias a la lucha histórica del movimiento sindical y popular, y a la voluntad política del primer gobierno progresista del país, que recogió las banderas del pueblo trabajador. La reforma laboral es una muestra de ello. Sin embargo, los sectores más conservadores continúan bloqueando reformas fundamentales como la jurisdicción agraria, la de salud y la ley de financiamiento, mientras desde distintas instancias judiciales, como la Corte Constitucional se obstaculizan medidas como la reforma pensional, la emergencia económica y el salario mínimo vital, que en este último caso, como CUT, llamamos a defender esta conquista, a que nos mantengamos en estado de alerta y desde ya, preparemos una huelga general para que se respete el ingreso vital para 4 millones de trabajadores y pensionados que se benefician él. Esto demuestra que la derecha no descansa en su intento de frenar el proyecto del cambio y seguir concentrando la riqueza en pocas manos.
Ratificamos nuestro compromiso con la paz total y con una paz con justicia social. Rechazamos las acciones del conflicto armado que siguen golpeando a las comunidades en todo el país, en particular en territorios como Cauca y Norte de Santander, especialmente en el Catatumbo, donde campesinos, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y trabajadores continúan poniendo los muertos. También rechazamos las violencias urbanas y el impacto de las economías ilegales sobre la población civil. La paz no puede seguir siendo una promesa aplazada: debe sentirse en los barrios, en los campos y en la vida cotidiana de nuestra gente. La Junta Nacional rechaza expresa su profunda preocupación por la persistente violencia contra líderes y lideresas sociales, en particular contra la dirigencia sindical, condena la arremetida de los grupos al margen de la ley y exigimos del gobierno nacional garantías para el ejercicio sindical. El sindicalismo colombiano ha sido históricamente víctima del conflicto armado y de la violencia antisindical. Por ello, insistimos en la necesidad de garantías plenas para el ejercicio de la labor sindical, una labor que defiende el bien común y las justas causas del pueblo colombiano.
La conflictividad laboral tampoco se detiene. Muchos empresarios siguen desconociendo convenciones colectivas, incumpliendo la reducción de la jornada, negando el salario mínimo vital y persiguiendo a la dirigencia sindical. En el sector público, los mandatarios locales restringen permisos sindicales y ponen trabas a la organización. Estas prácticas antisindicales buscan debilitarnos, pero solo reafirman la necesidad de seguir organizados y exigiendo garantías plenas para la libertad sindical.
Respaldamos las luchas sociales que hoy recorren el país. Nos reconocemos en la resistencia campesina, estudiantil, ambiental, feminista, juvenil y popular. Todas estas luchas hacen parte de una misma causa: la defensa de la dignidad, el territorio y los derechos del pueblo. La movilización social es legítima, necesaria y es el camino histórico con el que hemos conquistado transformaciones.
En ese camino, la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente se justifica como un mecanismo democrático excepcional que permite al soberano retomar las riendas de su destino constitucional cuando los cauces ordinarios están obstruidos. Se trata de profundizar la democracia participativa, en donde la ciudadanía decida directamente si quiere dotarse de una nueva arquitectura institucional acorde con sus necesidades. ANC, con su convocatoria, se plantea sin agendas ocultas ni intenciones antidemocráticas, sino como un proceso autónomo y legítimo para transformar el país en un proceso de transición democrática que estamos viviendo.
Esta Junta Nacional rechaza el accionar del Consejo Nacional Electoral al impedir la participación de Iván Cepeda Castro en la consulta presidencial del Frente por la Vida, la anulación de las listas a la Cámara en el Cauca, Valle del Cauca, Guaviare, Cundinamarca y Bogotá, sumado a la pérdida de personería jurídica de distintas fuerzas progresistas, da cuenta de la violencia política que promueve la extrema derecha desde este órgano electoral No se trata solo de un ataque contra una persona o una candidatura: es un golpe contra el progresismo, la democracia y contra el derecho del pueblo a decidir. Exigimos plenas garantías para la participación política y el respeto a la voluntad popular y llamamos a la movilización permanente del movimiento sindical, social y popular en defensa de la democracia.
La Junta Nacional de la CUT exhorta a todas las fuerzas y sectores sociales y progresistas a realizar todos los esfuerzos para que en la primera vuelta presidencial. se pueda llegar con un único candidato.
Por su parte, la Junta Nacional expresa su solidaridad con las trabajadoras, los trabajadores y las comunidades del departamento de Córdoba afectadas por la ola invernal, y exige al Gobierno Nacional y a las autoridades locales una atención inmediata, integral y con enfoque de derechos para las personas damnificadas, así como medidas estructurales que prevengan futuras emergencias.
Finalmente, convocamos al movimiento sindical y a toda la clase trabajadora a respaldar los proyectos y las candidaturas de los compañeros y compañeras que defienden la profundización de las reformas sociales y la continuidad del cambio. La historia nos ha enseñado que cuando el pueblo se organiza y participa, transforma la realidad. Hoy más que nunca, es necesaria la unidad, la organización y la movilización para continuar en la ruta del cambio.
Plan de Acción
- Preparación de la Conmemoración de los 40 años de la CUT Colombia.
- Jornada mundial antiimperialistas, 7 de febrero, Bogotá.
- Encuentro Binacional por el respeto a la Soberanía, 7 de febrero, Cúcuta.
- Conformación de Comités territoriales, recolección de firmas y acciones pedagógicas por la Asamblea Nacional Constituyente.
- Articular acciones con los distintos entes territoriales para defender los permisos sindicales, entre febrero y marzo.
- Preparación de la Huelga General en defensa del Salario Mínimo Vital.
- Elecciones al Congreso de la República, 8 de Marzo
- Conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, 8 de Marzo.
- Congreso Nacional por la Salud de Colombia, Abril
- Primera Conferencia Internacional para la Eliminación Progresiva de los Combustibles Fósiles. Abril
- Encuentro Nacional de Trabajadores del Sector Privado. Abril
- Conmemoración de 5 años del Estallido Social. 28 de abril
- Primero de Mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora. Mayo
- Elecciones a la Presidencia de la República – Primera vuelta. 31 de mayo
- Incluir en los pliegos de solicitudes y peticiones a presentar en las negociaciones colectivas, las garantías del otorgamiento de los permisos sindicales para subdirectivas CUT y sindicatos filiales.



