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Intervención del presidente de la CUT Colombia, Domingo Tovar Arrieta, en el Palacio de las Naciones Unidas

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{image}http://imagen.eldia.co/cache/logos/cut_595.jpg{/image}Ginebra, junio 07 de 2012. Sobre  la discusión del informe del Presidente del Consejo de Administración y de la memoria del director general de OIT.

Gracias señor presidente,

En esta oportunidad quiero dirigir mi intervención especialmente en tres grandes temas. En primer lugar, la importancia de los órganos de la OIT en el desarrollo y protección de derechos laborales y en segundo lugar, sobre la importancia de los convenios y los órganos de la OIT para la justicia constitucional en Colombia; y finalmente, expresar una preocupación general sobre las disidencias encontradas este año en la Comisión de Normas.

Ahora bien, al observar los resultados alcanzados por la OIT a través de su Programa de Trabajo Decente no sólo en el último año, sino desde 1999, es importante resaltar la promoción y la participación efectiva de organizaciones sindicales en los programas de trabajo decente por país, y señalar, como ya lo expresó Guy Rider, el Director General electo, en su declaración de intenciones, que “la OIT ha de ser un actor resuelto, no un mero comentador moral”. En la OIT no trabajamos para hablar de filosofía, sino para aportar en el desarrollo y protección de los derechos laborales en el mundo entero.

Así entonces, encontramos que el ataque realizado por los empleadores en la presente conferencia contra la Comisión de Expertos, la oficina de OIT y su Director General, y contra la Comisión de Aplicación de Normas, al irrespetar e incumplir con su mandato con propuestas que desconocen los importantes avances producto del trabajo de muchos años en materia de huelga, puede generar grandes y graves consecuencias a la legitimidad de todo el sistema de derechos laborales, tanto en el derecho internacional como en el derecho interno de los países miembros.

La fuerza de las normas internacionales del trabajo parte de su consenso universal, de  la aceptación expresa de gobiernos, trabajadores y empleadores de todo el mundo, de los trabajos de la OIT y sus órganos de control. El trabajo de la OIT ha sido aceptado por los gobiernos durante más de ochenta años, y por la actitud irresponsable de algunos empleadores esta en juego una de las formas de control más democrática, participativa e incluyente y que más progreso ha logrado a favor  de la justicia social y el goce efectivo de los derechos laborales fundamentales en muchos de nuestros países.

En el caso Colombiano los órganos de control de normas la OIT han sido una herramienta esencial para evitar la extinción del sindicalismo colombiano, en particular el Comité de Libertad Sindical ha evitado que se consolide la impunidad frente al asesinato de sindicalistas. La Comisión de Expertos ha sido el escenario para evitar interpretaciones contrarias a los derechos sindicales y laborales hagan carrera, y la Comisión de Aplicación de Normas ha sido el espacio de diálogo social donde el sindicalismo colombiano ha sido escuchado sin restricciones ni traiciones.

En este sentido, encontramos que la Corte Constitucional de Colombia ha señalado  que los convenios internacionales que versan sobre derechos humanos laborales fundamentales ratificados por Colombia, forman parte expresa de nuestro ordenamiento jurídico y por tanto son obligatorias las recomendaciones y las interpretaciones que hagan los órganos de la OIT. De igual forma, el tribunal constitucional ha expresado que los convenios de la OIT y las interpretaciones de los expertos deben ser aplicados directamente por las autoridades judiciales y administrativas cuando la legislación interna no ha desarrollado en debida forma el contenido de los mismos (Convenios 87, 98, y 151 de la OIT). Por ejemplo, en un reciente caso la Corte Constitucional expreso que se vulneró los derechos fundamentales al trabajo, a la organización sindical, asociación y libertad sindical, por cuanto la empresa demandada no había dado cumplimiento a las recomendaciones emitidas por el Comité de Libertad Sindical, corroboradas por el Consejo de Administración de la OIT.

Colombia ha sido llamada en 17 ocasiones en los últimos 21 años a la Comisión de Normas por graves violaciones a derechos de libertad sindical, ha recibido ayuda técnica y una misión de alto nivel. Sin embargo, continua existiendo un gran incumplimiento a las conclusiones y recomendaciones que los organismos de la OIT han realizado en mi país, y quedan largos años de trabajo para superar la cultura antisindical hoy reinante entre los colombianos.

Necesitamos instituciones fuertes que logren proteger los derechos sin de manera eficiente y eficaz, no solo a través de procesos judiciales, sino especialmente con procesos preventivos y sanciones persuasivas, el incumplir derechos no puede ser un negocio que beneficie a empleados inescrupulosos, el evadir derechos con contratos atípicos o contratos basura no puede ser la regla general, y el ignorar a jóvenes y mujeres discriminados, a las víctimas de violencia antisindical, o a millones de desempleados sin protección de seguridad social no puede ser una opción.

Con todo lo anterior, para terminar quiero señalar que para superar la desigualdad, la impunidad, la discriminación y las injusticias; sólo se puede lograr incluyendo al movimiento sindical de las políticas publicas de trabajo decente; se deben tomar medidas administrativas, judiciales, económicas, sociales y culturales, pero a partir del tripartismo y la participación; del reconocimiento de los avances de los diferentes órganos de la OIT, en especial de la Comisión de Expertos. Las organizaciones sindicales nos encontramos en una posición privilegiada para la protección y defensa de derechos laborales y sindicales, por tanto se debe garantizar que en el diseño, la implementación,  y la evaluación de los programas de trabajo decente se cuente con una participación activa y real de las organizaciones sindicales. 

El trabajo de Juan Somavia ha sido significativo y ha marcado en la OIT un hito, ha logrado reunir de manera integral la protección de los derechos de los trabajadores y trabajadoras alrededor del mundo, las expectativas con Guy Rider son muy altas, y su trabajo será difícil en especial por los prejuicios que tengan por su origen sindical, sabemos que con calidad técnica y apoyo tripartito podrá aportar herramientas para salir de las crisis que vivimos y tendremos a futuro. GRACIAS.

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