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Reflexiones sobre la interpretación de las “incontrovertibles” cifras analizadas por el señor Director del DPS sobre las Políticas contra la Pobreza. (Parte 2)

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César Augusto Moreno Monastoque

Fiscal SIESSOCIAL

Profesional esp. Transferencias Monetarias Condicionadas DPS

REFLEXIONES SOBRE LA INTERPRETACIÓN DE LAS “INCONTROVERTIBLES” CIFRAS ANALIZADAS POR EL SEÑOR DIRECTOR DEL DPS SOBRE LAS POLÍTICAS CONTRA LA POBREZA. II PARTE

Respecto a la equivocada reivindicación de logros por parte del gobierno nacional en voz del actual Director encargado del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social Pierre García, respecto a los avances de lucha contra la pobreza y la desigualdad, el informe de cierre de gestión elaborado por el DNP es claro en señalar que en cuanto a los pactos estructurales del sector: “… es importante señalar que no se registran avances en materia de reducción de la desigualdad (medida con el coeficiente de Gini), ni en materia de reducción de la pobreza extrema ni la pobreza monetaria…”[1], no obstante dicha observación que resulta por demás, incompleta, ya que no solo no hubo avances, sino que los retrocesos fueron significativos.

No informa la entidad por medio de su Director actual, ni el DNP a través de su informe de cierre de gobierno Duque, que el año 2020, en que inicia la emergencia sanitaria decretada por los efectos del Covid-19, ingresaron 3,6 millones de colombianos a la condición de pobreza (para un total de 21,2 millones) y 2,8 millones de personas a la condición de pobreza extrema (para un total de 7,5 millones) y aunque se cerró la brecha de la incidencia de la pobreza monetaria (rural – urbana) por la disminución de 4,6 (pp) de la pobreza rural, esto se explica por el significativo incremento en 10,1 (pp) de la pobreza urbana, ante el choque económico que impactó en mayor medida a las ciudades más importantes del país.

Para el año 2021 la pobreza monetaria fue de 39,3 % equivalente a 19,6 millones de ciudadanos pobres, (3,2 (pp) menos que la registrada en el año 2020), y de 44,6% para el área rural dispersa, que aunque es un indicador favorable respecto a la última década, representa un incremento de 1,7 (pp) respecto al año anterior, evidenciándose nuevamente la dificultad del gobierno en generar condiciones materiales adecuadas en el territorio entendido como ruralidad y en general, las regiones más afectadas por los procesos asimétricos de desarrollo. Para el caso de la evolución en las cabeceras, el 37,8%, es un valor superior casi en 2 (pp), que el presentado en el año 2012. De otro lado, la pobreza monetaria extrema fue de 12,2%, correspondiente a 2,9 (pp) menos que la registrada en 2020 (que había ascendido a 15,1%). Pero si bien en el año 2021 con respecto al 2020, casi un millón y medio de personas salieron de la pobreza monetaria y 1,3 millones de personas salieron de la pobreza monetaria extrema, durante este gobierno se ha retornado a los niveles de pobreza monetaria cercanos al año 2012, incluso superior para el caso de la pobreza monetaria extrema.

Entre el año 2018 y 2020 la incidencia de la pobreza monetaria se incrementó en 7,8 (pp) y el incremento de la incidencia de la pobreza extrema para el mismo periodo fue de 6,9 (pp) (casi el doble) lo que demuestra un retroceso en la década reciente, ya que la tendencia como se señaló anteriormente a partir del año 2012, era de disminución moderada pero progresiva de la pobreza. Como se observa en la tabla de evolución de indicadores de pobreza, para el año 2019 ya se había revertido la tendencia de disminución en los índices de pobreza, periodo en el cual el nuevo gobierno dispuso de la primera vigencia completa de mandato, no obstante (como se observa en la tabla de asignación presupuestal No 1A), habiendo mantenido la entidad prácticamente el mismo monto de recursos que en el año 2018. (Con la deflación a precios constantes del 2018, se observa que en efecto los recursos fueron menores, como se indica en la tabla 1B). Aunque para el DANE, las medidas implementadas en el año 2020 por el gobierno nacional tuvieron un efecto de mitigación de 3,6 (pp) señalándose que sin ellas la pobreza monetaria en el país habría sido de 46,1% y no de 42,5%, el costo de tales paliativos transitorios obtenidos a través del Fondo de Mitigación de Emergencias – FOME, sobrepasan los 6 billones de pesos como se observa en la tabla presupuestal del año 2020, con respecto al año anterior.

No obstante, teniendo en cuenta el nivel de inflación (que según el DANE fuel el más bajo en la historia estadística[2]) para efectos de deflactar los valores a precios corrientes del 2018, se observa que contener la expansión de la pobreza monetaria en 3,6 (pp) requirió en el 2020, 6 veces el presupuesto del 2018, y sin embargo aun así, los resultados fueron los peores en el periodo de estudio. Igualmente, la inversión aproximada de 14 billones realizada por Prosperidad Social e informada con orgullo por el Director de la entidad, no deja de ser relativa, si se tiene en cuenta que la inflación del año 2021, cerró en 5,62%, la más alta en cinco años, por lo que la inversión a precios constantes del año 2018 solo llegaría realmente a 8 billones de pesos, presentando un impacto mucho menor que en el año 2020. Esto considerando la pérdida de poder adquisitivo que es más profunda para el caso de los hogares vulnerables y pobres.

Teniendo en cuenta lo anterior, se observa que una gran debilidad de los programas ofrecidos por Prosperidad Social, ha sido establecer equivocadamente el nivel de inversión y de cobertura como un resultado per se, dejando de lado la valoración de un verdadero nivel de impacto con el que se determine inequívocamente, el número de familias que han salido de la pobreza extrema y la pobreza atendiendo a la vocación de la entidad (implementar las políticas públicas para la superación de la pobreza). Igualmente, la entidad debería tener la capacidad de determinar el nivel de sostenibilidad de los hogares que hubieran logrado superar la franja de pobreza o vulnerabilidad.   Hay que tener en cuenta que el rediseño de los programas, dependen del nivel de efectividad que se encuentre en su implementación, de acuerdo a las evaluaciones que rigurosamente se apliquen a ellos, y que en la entidad hacen falta.

[1] INFORME SECTORIAL DEL BALANCE DE CIERRE DE GESTIÓN 2018 – 2022. Sector Inclusión Social. DEPARTAMENTO NACIONAL DE PLANEACIÓN – DNP.

[2]https://www.larepublica.co/economia/la-inflacion-de-1-61-de-2020-es-la-mas-baja-de-la-historia-estadistica-del-dane-3108225

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