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Tesis del departamento de la Juventud Trabajadora de la CUT

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CONTEXTO INTERNACIONAL

“Somos una generación precaria, desempleada, infra remunerada o que trabaja gratuitamente y de forma invisible, condenada a depender mucho tiempo de los padres. La precariedad es nuestro leitmotiv. Vivimos al margen de todos los derechos: el derecho a estudiar, a una vivienda, a un ingreso digno, a la salud, a tener relaciones sentimentales, a vivir libres y felices” 

Integrantes de la red italiana de trabajadores precarios. 

La  crisis  mundial y el neoliberalismo –  la  generación del no futuro 

En  la actualidad la juventud trabajadora  se enfrenta a un contexto  mundial  marcado  por  el fracaso rotundo del modelo  neoliberal,  el cual ha generado  la crisis de los países europeos conllevando nefastas consecuencias para  los/as jóvenes de todas las partes del planeta, dando origen a una generación  sujeta a una constante exclusión del mercado laboral, inmersa en Estados  con un  déficit de infraestructura para  generar empleo: la generación del no futuro.

A su vez, tal situación se encuentra inmersa en  la incapacidad o  falta de voluntad de los gobiernos  para restablecer el empleo  y el crecimiento, generando grandes impactos en cabeza de la  población más vulnerable: la juventud, situación que puede verse  plasmada a grandes  rasgos en las siguientes cifras, las cuales, más que denotar frías estadísticas deben propiciar  nuestra reflexión en torno  a las vidas que  reposan tras ellas, denotando  la ausencia de  un futuro  promisorio para las/os jóvenes en el mundo, teniendo  una gran  influencia en su entorno  personal y familiar:

  • 75 millones de jóvenes de todo el mundo se encuentran en estos momentos sin trabajo.
  • Otros muchos millones están atrapados en un trabajo informal o precario
  • Decenas de millones de nuevos solicitantes de empleo no tienen ninguna posibilidad de encontrar trabajo, ni la educación y formación que les permitiría estar preparados para trabajar en el futuro.
  • En los países pertenecientes al G20[1]  del 20 al 50% de los/as jóvenes se encuentran  desempleados, y del 30 al 70% de la economía es informal.
  • A pesar de que la producción generada por el trabajo se ha duplicado en las últimas dos décadas, la participación salarial de la productividad sigue disminuyendo. Las y los trabajadores jóvenes, no poseen ingresos seguros.
  • Entre el  2008 y 2009, el desempleo en Europa  ascendió del 11,8 a 12,7% constituyendo  el aumento más importante de los últimos 20 años, tasa de alta duración que  podría generar entre los/as jóvenes  una erosión en el potencial de  crecimiento.

Los altos índices de desempleo  juvenil  en el mundo se encuentran directamente relacionados con el  incremento de contratos precarios que retroalimentan tal situación, generando  desigualdad y exclusión,  haciendo urgente   y necesaria  la intervención de los Estados  amparando a las futuras generaciones trabajadoras  con  protección social y la garantía de un salario mínimo, así mismo, tal situación constituye  un reto para las organizaciones sindicales  haciendo un llamado a la implementación de la negociación  colectiva como mecanismo  para la consecución de estas garantías y el cumplimiento de  la numerosa normatividad internacional que las cobija.

Desde esta perspectiva gran cantidad  de jóvenes se encuentran  impedidos para construir  un proyecto de existencia   o una visión de  futuro, repercutiendo nefastamente  en sus condiciones de  vida digna, en este contexto resulta natural que este sector de la población  haya perdido la confianza en la institucionalidad política, social  y económica, percibiendo cómo los dueños que han generado la crisis, se enriquecen, mientras la mayoría de la población, experimenta dificultades económicas; debiendo resignarse a que su  existencia transcurra, en el mejor de los casos,  en torno al  hogar de sus padres  o a  las instituciones educativas prorrogando indefinidamente su salida de estos contextos, o, por el contrario,  en virtud de su  situación financiera,  deben abandonar  la escuela para trabajar  en función de su propia  supervivencia.

La generación del no futuro: un reto para el movimiento sindical

La  juventud trabajadora  resulta esencial  para la construcción del futuro sindical, constituyendo la fuerza  renovadora  de su legitimidad y eficacia, por tanto, el movimiento debe rechazar cualquier tipo de estigmatización  y apatía en su respecto, comprendiendo en todo caso que  este sector de la población se encuentra inmerso en una crisis nacional e internacional que  precariza de forma  progresiva  sus condiciones laborales.

De esta forma,  los/as   jóvenes  no rechazan el sindicalismo, por el contrario, se identifican    en  la mayoría de los casos con sus  principios y valores, situación que constituye un reto para el movimiento  toda vez que  debe estar sujeto a un proceso de auto reforma que   promueva  la inserción  de la juventud  en sus estructuras y actividades,  respondiendo activamente  a sus  necesidades y expectativas,  eliminando los  obstáculos que impiden su plena participación.

Corresponde pues a los sindicatos  dar el primer paso para  ir al encuentro de los/as jóvenes  en el lugar donde se encuentren, siendo conscientes de la relevancia  del derecho de Asociación para  la consecución de  una nueva generación  dedicada, educada  y comprometida que construya  una  globalización  justa y sostenible, centrada en los seres humanos, trabajo digno  y una vida decente.

¿Alguna alternativa de organización en el contexto internacional?: Los BRICS

En el marco de la globalización, se dilucida en el horizonte  una  nueva  estrategia organizativa  que puede calificarse como polémica,  teniendo en cuenta  que, analizada desde diversas perspectivas, puede constituir  una alternativa   que enfrente a las organizaciones financieras multilaterales  en el contexto neoliberal, o por el contrario,  una estrategia  liderada por   economías emergentes  que reproduce los  vicios  representados por el Fondo Monetario Internacional ( en adelante FMI) y el Banco Mundial ( en adelante BM).

Pero, ¿Qué son los BRICS?

Constituye una organización conformada por las cinco economías emergentes más importantes del mundo: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (las cuales aportan en la actualidad el 21,1% del Producto Interno Bruto Global), en cuyo seno,  hace algunas semanas se  suscribió  el Acuerdo de Reservas de Contingencia  y el Banco de Desarrollo.

¿Cuál es la trascendencia  del Banco de Desarrollo  impulsado por los BRICS?

Respecto a la importancia que en el contexto internacional suscita esta nueva forma de organización existen diversas  opiniones.

La primera, que podríamos calificar como “esperanzadora” sugiere que  dicha organización  puede constituir una importante alternativa  frente al FMI y el BM, instituciones que nacieron con  el Acuerdo de Bretton Woods suscrito en Julio de 1944 y diseñaron un nuevo modelo de relaciones comerciales y financieras  lideradas por  las naciones que se erigieron como potencia  concluida la Segunda Guerra Mundial;  y que, en la actualidad  condicionan  el otorgamiento de préstamos  al cumplimiento de  diversas políticas  que no  han tenido  como resultado  el desarrollo de las naciones que las  implementan, por el contrario, parecen reproducir esquemas de dominación  que benefician exclusivamente a las potencias occidentales y el gran capital.

En este contexto, el Banco de Desarrollo impulsado por  los BRICS   busca  fortalecer la cooperación entre las economías emergentes  para la consecución de un crecimiento  fuerte, sostenible y equilibrado, complementando  de esta forma el accionar del FMI y BM,  organismos en los cuales  no se han implementado reformas  que propicien una mayor intervención de las  economías emergentes  en sus decisiones  y políticas ( a pesar de que dicho compromiso  fue suscrito en 2010).

Finalmente  esta organización  busca  erradicar la  pobreza extrema, objetivo que, en criterio de los BRICS, solamente podrá llevarse a cabo  mediante la consecución de estructuras de gobierno más democráticas, promoviendo estrategias innovadoras para  la financiación del desarrollo de cada país reconociendo sus necesidades, sin que las posibilidades para acceder a los créditos se encuentren monopolizadas por organismos internacionales, hegemonizados por una única potencia como puede ser Estados Unidos.

La segunda posición, respecto a la importancia del Banco promovido por los BRICS, puede  denominarse “escéptica” toda vez que  califica esta organización como inviable en términos económicos, visibilizando las  siguientes problemáticas:

         Los  ciclos económicos  de los países miembros se encuentran  estrechamente alineados: Toda vez que su prosperidad depende en gran medida de la  las exportaciones de materias primas, cuya demanda  radica exclusivamente en China, por tanto, ante  una  futura desaceleración  económica  de este país   los efectos sobre los BRICS  podrían ser directamente proporcionales.

         Los países que conforman los BRICS ostentan economías  muy diferentes primando en todo caso la China,  dando lugar en un futuro a  luchas por el control de los recursos del  banco  radicando una mayor capacidad  de participación y toma de decisiones en las naciones que  realicen   los mayores aportes monetarios.

         La  visión acerca del papel que  jugará el Banco de Desarrollo  dentro del esquema de  políticas  públicas y económicas en cada país  dificulta el establecimiento  unificado del objetivo que debe cumplir dicha  institución lo cual  puede  perjudicar su operatividad, de esta forma, China y Brasil han implementado los bancos de desarrollo como una herramienta para promover la inversión consolidando en el exterior sus agendas económicas.

En conclusión,  las problemáticas descritas pueden  reproducir las falencias  tradicionales de los organismos multilaterales de financiación  los cuales son considerados  anticuados  para los desafíos que presenta el  contexto internacional actual, por tanto,   podría  ponerse en duda la viabilidad del Banco de Desarrollo de los BRICS   como una alternativa de financiación.

Sólo el futuro determinará  la  pertinencia  de los puntos de vista expuestos, sin embargo,  este tipo de apuestas a nivel global constituyen  un elemento importante de la coyuntura que debe ser objeto especial de análisis por parte de la juventud sindicalista, proponiendo un ejercicio reflexivo de retroalimentación  e identificando su pertinencia para la consecución de   las reivindicaciones de las/os jóvenes trabajadores, teniendo en cuenta, en todo caso, que  la integración  puede convertirse en una estrategia  esencial para la defensa de  derechos.

CONTEXTO EN LAS AMÉRICAS 

Un  diálogo constante con  el contexto internacional en el marco de la  integración  formal y la búsqueda de alternativas frente a la problemática laboral

La integración regional 

El contexto en América Latina en la actualidad se encuentra  determinado por  el diálogo  constante entre la  necesidad de integración regional y  la  fuerte  fragmentación que  dificulta el avance  de las diversas iniciativas impulsadas,  dinámica que requiere de  voluntad política,  promoción de visiones compartidas,  construcción de metas conjuntas, y, asignación de recursos  humanos  y materiales para  la consecución de  los objetivos planteados.

Fruto de la referida interacción dialógica  se presentan  diversas iniciativas de integración, cuales son:

  • UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) organización internacional creada en 2008 como impulso a la integración regional en materia de energía, educación, salud, ambiente, infraestructura, seguridad y democracia.   Conformada por la República Argentina, el Estado Plurinacional de Bolivia, la República Federativa del Brasil, la República de Colombia, la República de Chile, la República del Ecuador, la República Cooperativa de Guyana, la República del Paraguay, la República del Perú, la República de Suriname, la República Oriental del Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela.
  • MERCOSUR (Mercado Común del Sur) se encuentra integrado por la República Argentina, la República Federativa de Brasil, la República del Paraguay, la República Oriental del Uruguay, la República Bolivariana de Venezuela y el Estado Plurinacional de Bolivia.
  • SICA (Sistema de la Integración Centroamericana) marco institucional de la Integración Regional Centroamericana, creado por los Estados de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Belize y República Dominicana.
  • CARICOM (Comunidad del Caribe) fundada en 1973 por el Tratado de Chiaguaramas (Trinidad y Tobago); organización de 15 naciones del Caribe y dependencias británicas: Antigua y Barbuda, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Jamaica, Montserrat, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago (las Islas Vírgenes británicas y las Islas Turcas y Caicos son miembros asociados). Las Bahamas pertenecen a la Comunidad pero no al mercado común.
  • CAN (Comunidad Andina  de Naciones) Organización subregional con personalidad jurídica internacional, conformada por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela y por los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración (SAI).
  • Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) organización internacional de ámbito regional, enfocada para los países de América Latina y el Caribe que pone énfasis en la lucha contra la pobreza y la exclusión social; se encuentra conformada por  la República  Bolivariana de Venezuela, República de Cuba, República de Bolivia, República de Nicaragua,  Mancomunidad de Dominica, República de Ecuador,  San Vicente y las Granadinas, y, Antigua y Barbuda.

Dichas organizaciones se ven envueltas en un  contexto  marcado por la celebración de Tratados de Libre Comercio (TLC)  generando importantes cambios en el entorno, dichos  acuerdos han sido suscritos por  México, Colombia, Perú y Chile, conformando un bloque subregional: la Alianza del Pacífico, a la cual se encuentran  vinculados como  países  observadores  Costa Rica, Guatemala, Panamá e incluso España.

La articulación de este   bloque se encuentra  conformada por  cuatro componentes: i) diálogo y concertación política; ii) Estado de Derecho y su fortalecimiento; iii) cooperación para el desarrollo sostenible; iv) comercio e inversión en Mesoamérica.

Nuevo regionalismo en América Latina: La CELAC

Desde una perspectiva  marcada por la expectativa de autonomía que  se presenta en la región,  nos encontramos ante la promoción de  una nueva  forma de inserción internacional  en el marco de las  demandas por cambios  en la institucionalidad global  y en las formas de integración  intra regional; reivindicaciones que han hallado   un campo de concertación en  la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Dicho organismo constituye un   gran bloque  de carácter intergubernamental el cual se auto reconoce como  un nuevo actor  en el ámbito internacional, arraigado sin embargo en   profundos antecedentes  históricos  y enlazado al  multilateralismo del siglo XXI  a través de la Diplomacia de Cumbres,  en consecuencia, es posible  afirmar con base en su naturaleza que  representa un mecanismo privilegiado  en la actual etapa  de las relaciones internacionales, toda vez que  contribuye a la construcción de una soberanía regional que permita  superar los desafíos de manera asociada, en un contexto marcado por la imposibilidad para cada uno de los actores de nuestra América de enfrentar por sí mismo la  totalidad de retos que presenta la  globalización.

¿Estabilidad  económica latinoamericana? 

Habiendo esbozado a grandes rasgos las características  asociativas que subyacen al contexto actual de nuestra América  llegó el momento de indagar acerca de   su porvenir económico.

La región se encuentra  presenciando  el crecimiento y desarrollo de importantes   nuevas clases medias, las cuales  ostentan una relación directamente  proporcional con  la renta que posee cada país,  característica que se encuentra  clasificada de la siguiente  forma: 26 de los Estados de la región  poseen  una renta media, Haití se presenta como el único de renta baja y cinco  se incluyen en  la categoría de renta alta, entre los cuales se  ubican  4 del Caribe inglés ( Barbado, Bermuda, Bahamas y Trinidad y Tobago); y Chile.

A pesar de lo anterior,  el crecimiento económico de la región no ha presentado avances significativos para salir de la pobreza, por el contrario,  inmersa en la  marea global, se ha visto fuertemente afectada por  una desaceleración de los motores externos que impulsan el crecimiento regional, con una caída de las remesas, un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos (cambio climático) y un incremento de las demandas, desencadenando  grandes  dificultades de  gobernabilidad  democrática, requiriendo con urgencia  de  políticas afirmativas, orientadoras y de protección con carácter focalizado pero de vocación universal.

Por tanto puede concluirse que  la  bonanza económica  en Latinoamérica no ha tenido  mayor incidencia  en  la disminución de la pobreza, lo cual nos lleva a reflexionar acerca de otros factores internos  para obtener una  visión integral  de este fenómeno y su relación con la situación laboral que afronta la juventud.

¿Estabilidad política en América Latina y Caribe? 

En general,    las  tendencias democráticas formales en América Latina se mantienen y se consolidan, los procesos de  desestabilización y de des democratización han sido condenados con fuerza y de manera unánime, por tanto nos encontramos ante  una  región en la cual  los resultados de las elecciones son  respetados y en los años recientes han sido muy pocos los cuestionamientos en su respecto, dándose  cumplimiento a procesos de observación electoral.

Sin embargo, desde una perspectiva  material, la gobernabilidad,  tal como se denotaba en el  acápite anterior, aún  ostenta debilidades, especialmente en el ejercicio del poder para las mayorías conllevando  una  crisis de legitimidad respecto a los sistemas de representación, partidos políticos y las autoridades que  son incapaces de resolver las problemáticas y demandas de las mayorías.

Un entorno político  económico que se refleja en las condiciones de empleo 

En este contexto macro, la generación de empleo sigue constituyendo un punto débil intrínsecamente ligado a la política económica  y que se refleja de forma nefasta en el bienestar de los  trabajadores y sus  familias; de esta forma, a pesar de que  en el quinquenio comprendido entre  el año 2008 a 2012 América Latina registró altas tasas de crecimiento económico, las más elevadas en cuarenta años, este fenómeno  no ha tenido efectos positivos en la generación de trabajo.

Esta situación se nos presenta  como  la consecuencia de  la afectación  sufrida por los tres pilares de la institucionalidad laboral, de esta forma:

Las regulaciones de las relaciones individuales y colectivas del trabajo; la protección contra el desempleo; y las políticas activas del mercado de trabajo, han disminuido considerablemente, debido al aumento de la informalidad, las características de la oferta laboral, la cantidad y calidad de los puestos de trabajo que se generan, los déficit de los procesos de búsqueda de empleo y contratación, así como las condiciones y perspectivas de las personas que quedan sin trabajo.

Estos análisis han cobrado fuerza en el contexto de una globalización que ejerce cada vez mayor presión sobre la competitividad sistémica de los países y obliga a hacer ajustes en la institucionalidad laboral. A partir de ello se plantean diversos interrogantes, cuales son:

  • ¿Las regulaciones de las relaciones individuales y colectivas del trabajo permiten que las empresas se adapten de manera adecuada a los vaivenes de los mercados?
  •  ¿Dichas regulaciones, estimulan el desarrollo de estrategias de crecimiento y competitividad de largo plazo o favorecen la distribución justa de los resultados del crecimiento y el desarrollo de trayectorias laborales ascendentes?

Inmersos en esta dinámica  dialógica entre las exigencias globales  y  los contextos internos laborales, desde 1995 a 2014 los gobiernos latinoamericanos han realizado reformas que pretenden perfeccionar  la institucionalidad laboral,   de esta forma, se han tomado medidas dirigidas, en algunos casos, a aumentar su eficiencia –haciendo hincapié en la conveniencia de contar con mercados de trabajo más flexibles–, u orientadas a mejorar los derechos de los trabajadores y la protección de los más vulnerables; también se han combinado diversos instrumentos para mejorar la eficiencia y la equidad simultáneamente.

A pesar de haber logrado ciertos avances, no existen procesos para integrar la institucionalidad laboral en una estrategia de desarrollo de largo plazo, es decir, en un proyecto de crecimiento sostenible, basado en la incorporación creciente de innovaciones y recursos humanos cada vez más calificados.

A su vez,  dichas reformas responden a  políticas aplicadas  en la Unión Europea, las cuales resultan  de imposible implantación  idéntica en los múltiples entornos de América Latina, sin embargo,  las lecciones que ofrecen a partir de  su experiencia pueden  ser útiles, entre ellas, la necesidad de adaptar la institucionalidad laboral a un contexto económico y social más dinámico y volátil, la importancia de llevar a cabo reformas negociadas para que esta institucionalidad sea sostenible en el tiempo, y la conveniencia de contar con una visión integral de sus diferentes componentes coherentemente integrados en una estrategia de desarrollo de largo plazo.

En conclusión, la realidad socio laboral de los países de la región es muy diversa, y los objetivos específicos de una estrategia de perfeccionamiento de la institucionalidad, así como la identificación de las prioridades políticas y los instrumentos a aplicarse deberán surgir de un análisis cuidadoso de la realidad de cada país y de procesos de diálogo social y político que tomen en cuenta la idiosincrasia de cada uno de ellos, a fin de mejorar de forma sostenible la eficiencia y la equidad.

La Juventud Trabajadora en las Américas

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, las personas jóvenes de Latinoamérica y el Caribe enfrentan tasas de desempleo mucho mayores que las personas adultas. Entre los desempleados, las y los jóvenes representan el 46% del total (10 millones). Por otra parte, la precariedad en los mercados laborales de la región afecta a dos de cada tres trabajadores jóvenes.

Cifras que reflejan la  problemática que  ostentamos en Latinoamérica, similar a la que impera en el contexto internacional que se analizó en precedencia, la cual evidencia una constante afectación en cabeza de la  juventud  trabajadora  respecto a la cual el acceso al empleo resulta de gran dificultad debiendo soportar condiciones cada  vez más precarias  e informales;  situación fruto de la crisis  del modelo Neoliberal que impera en el planeta  y cuyos  fragmentos se encuentran cayendo en  los  hombros de las poblaciones más vulnerables, generando frustración, desaliento y cuestionamientos fruto de la falta de gobernabilidad  que al respecto se suscita en la región.

Continuando con los indicadores numéricos que dan cuenta de  este nefasto fenómeno, el desempleo urbano en América Latina y el Caribe llegó a un 7 % en 2011, nivel que no se veía desde mediados de los años 90, seis de cada diez jóvenes en la región sólo consiguen empleos en la economía informal.

Los 108 millones de jóvenes latinoamericanos enfrentan problemas crónicos cuando buscan un trabajo para iniciar su vida laboral. De estos jóvenes, alrededor de 56 millones forman parte de la fuerza laboral, es decir que tienen un empleo o están buscando uno.

El informe sobre “Trabajo decente y juventud: políticas para la acción” emitido por la OIT, que compara datos entre los años 2005 a 2011, destaca que al final de este período el desempleo juvenil llegó a 13,9%. Aunque la tasa bajó con respecto al 16,4% de 2005, los trabajadores de 15 a 24 años siguen enfrentando mayores dificultades para encontrar un empleo, y más aún un empleo de calidad. Por otra parte, la tasa de desempleo juvenil sube por encima de 25% al considerar sólo a los sectores de menores ingresos, mientras está por debajo de 10% para los de mayores ingresos. Con respecto a la calidad del empleo, destaca que el 55,6 % de los jóvenes ocupados sólo consiguen empleo en condiciones de informalidad, lo que en general implica bajos salarios, inestabilidad laboral y carencia de protección y derechos.

El informe dice que 6 de cada 10 empleos generados para los jóvenes son informales. Además, sólo 37% de los jóvenes cotizan para el seguro social de salud, y 29,4% al sistema de pensiones. De todos los jóvenes que son asalariados, apenas 48,2% tienen contrato escrito, en comparación con 61% de los adultos.

En este escenario laboral adverso uno de los problemas más preocupantes es el de unos 21 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, denominados NINIS. Aproximadamente la cuarta parte de estos jóvenes buscan trabajo pero no lo consiguen, y cerca de 12 millones se dedican a quehaceres domésticos, en su gran mayoría mujeres jóvenes, los cuales  representan el mayor desafío, encontrándose en riesgo de exclusión social.

En virtud de lo anterior, se han generado  experiencias innovadoras que  apuntan a:

  • La mejoría y extensión de los programas de formación y capacitación para facilitar la transición escuela-trabajo y para permitir que los/as jóvenes tengan mejores cualificaciones cuando buscan empleo, que respondan a las necesidades del mercado laboral.
  • Programas de promoción del empleo destinados a beneficiar a los/as jóvenes a través de incentivos para la contratación o simplificación de trámites.
  • Estrategias destinadas a la formalización de trabajadores y también aquellas que buscan formalizar las principales fuentes de empleo, como son las microempresas.
  • Promoción y facilitación del emprendimiento de los jóvenes.

Herramientas generadas en la región que nos plantean el reto de  enfrentar de forma eficaz  los innumerables obstáculos que  presenta la juventud trabajadora  en cada uno de los países de América Latina, poniéndolas en práctica   y extendiendo su aplicación tanto geográfica como temporalmente  optimizando su diseño.

Por tanto,  consciente de su gran responsabilidad como actor de la sociedad civil, la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia-CUT- a través del Departamento de la Juventud Sindicalista y Niñez Trabajadora enfrenta estos  enormes derroteros  que han tenido que recorrer las/os jóvenes en el ámbito laboral  de nuestra América, comprometiéndose a empoderarlos  como sujeto social y sindical  con pleno ejercicio de sus derechos políticos, laborales y sociales, tomando en cuenta que uno de los temas relevantes es el de la formación profesional y su relación con el acceso a las oportunidades de trabajo. 

CONTEXTO NACIONAL Y REGIONAL 

El Departamento de la Juventud Sindicalista  y Niñez Trabajadora  se encuentra políticamente estructurado en forma estatutaria, con el fin de implementar las acciones en materia de juventud establecidas  por el V  Congreso Nacional de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia[2] (en adelante CUT), éste cuenta con un equipo nacional y la organización de estructuras análogas a nivel regional.

El Departamento, en su creación en el año 1999, tuvo como finalidad principal desarrollar una política de organización de juventud en la CUT como elemento trascendental para el futuro de la Central,  en la actualidad  propugna  por lograr la organización y  participación activa y sistemática de los/as jóvenes afiliados/as en los sindicatos, que los/as prepare para un mejor accionar en la materia, contribuyendo así al fortalecimiento del movimiento  y la defensa de los derechos laborales de la juventud trabajadora de nuestro país.

Dentro de los temas específicos desarrollados e implementados por el Departamento de Juventud Sindicalista y Niñez Trabajadora  se encuentran: trabajo decente, vida digna, participación sindical, estrategias de organización y afiliación de las personas jóvenes trabajadoras, así como la erradicación del trabajo infantil.

Este programa se desarrollará bajo el compromiso de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia -CUT – disponiendo de su responsabilidad en materia política, sindical y educativa para garantizar el desarrollo de las líneas de acción, coordinación, divulgación, formación y articulación.

LA JUVENTUD TRABAJADORA Y LA CUT 

Análisis de Coyuntura 

  • Las cifras 

En Colombia la tasa de desempleo juvenil casi duplica a la nacional con un 17,1%, ubicándose en un 22.1%  respecto a las mujeres  jóvenes, superando ampliamente la tasa correspondiente a los  hombres ubicados en esta misma franja poblacional  quienes ostentaron un 13,4%.[3]

El desempleo en el país supera al de la  región latinoamericana. Según cifras del DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) y el Banco Mundial, en Colombia para finales del 2013 existían “11.917.000 jóvenes en edad de trabajar (14-28 años) de los cuales 4.083.000 estaban inactivos, 5.823.000 ocupados y 2.383.400 que se ubicaban dentro de la población nini, es decir,  ni estudian, ni trabajan”[4] lo anterior indica que, para la época, cerca del 16% de esta población se encontraba desempleada.

Sin embargo,  en cuanto al diagnóstico  referido en nuestro país, debe  tenerse en cuenta que se encuentra basado en   la  metodología de medición  implementada por el DANE, la cual ostenta serias irregularidades  toda vez que  presenta porcentajes de desempleo que no se ajustan a la realidad,  haciendo nugatoria la diferencia existente entre la realización de labores en condiciones eminentemente informales  y el concepto de trabajo decente[5]¸  situación que nos lleva a reflexionar acerca de la gran magnitud  que suscita  el desempleo juvenil en Colombia, el cual supera ampliamente  la tasa del 17,1% planteada si  se evalúa   con base en la satisfacción de la totalidad de  las garantías laborales; correspondiendo a la  juventud sindicalista, en articulación con movimientos sociales,  llevar a público y eficaz conocimiento esta problemática para incidir efectivamente en la formulación de  políticas públicas al respecto.

Adicionalmente, las nuevas formas de contratación, propias de la evolución del nefasto modelo económico, profundizan aún más las precarias condiciones de trabajo para esta población, un claro ejemplo lo constituye la tercerización laboral, caracterizada por la limitación en derechos, inestabilidad, horarios extendidos y salarios deficientes, convirtiéndose, justamente, en el espacio de mayor participación de los/as jóvenes; haciendo necesario   su empoderamiento  y contribución en las políticas públicas promovidas por el Estado.

  • La  educación y la experiencia

De acuerdo con lo anterior, la situación actual de la juventud en el contexto laboral amerita nuevos análisis que trasciendan el ámbito del trabajo; la educación, por ejemplo, resulta significativa para la consecución de  oportunidades y alternativas respecto a los/as jóvenes, sin embargo, el panorama en este ámbito es desalentador, puesto que existen pocas posibilidades de acceso a la educación superior, debido a los altos costos que representa, incluyendo la posibilidad de hacerse a los engorrosos créditos proporcionados por el ICETEX, además de lo difícil que se torna conseguir empleo tras la graduación universitaria, recibiendo en todo caso  propuestas  de trabajo que no son bien remuneradas.

Las escasas oportunidades laborales y educativas de calidad, generan una serie de presiones sociales entorno a las/os jóvenes, viéndose  abocados, en la mayoría de los casos, a la consecución de ingresos de manera ilegal; estas nuevas dinámicas fortalecen en cierta medida el conflicto armado interno, convirtiéndose así  esta población en la principal víctima y victimario de los hechos violentos que vive a diario el país, los “ninis” son precisamente quienes más se vinculan a estos escenarios.

La experiencia se ha convertido también en un obstáculo para las posibilidades de empleo de  la juventud, las escasas oportunidades de trabajo sumado a la exigencia de experiencia laboral (mínimo 2 años), juegan en desventaja para los intereses de esta población,  además de la solicitud de documentos que limitan el acceso al trabajo como la libreta militar y pasado judicial (apropósito de las desmovilizaciones que surjan de las negociaciones de paz), aspectos que deberán debatirse para encontrar alternativas óptimas y respetuosas de los derechos.

Otro hecho relevante frente al tema educativo se evidencia en la apuesta de formación básica en pro del empresarismo o fortalecimiento de ideas de negocio, iniciativas que por la falta del apoyo decidido de las autoridades se quedan sin posibilidades reales de concreción, encontrándose, sin embargo, fortalecidas por una perspectiva individualista que no  propugna por  el accionar colectivo en torno a la conciencia de clase  trabajadora.

Por otro lado en establecimientos de educación básica primaria, secundaria y universitaria, hay ausencia de formación en derechos laborales lo que da cuenta de los escasos conocimientos de los/as jóvenes en esta materia.

  • La normatividad 

Otra situación que caracteriza y limita el mundo laboral juvenil tiene que ver con la normatividad, profundamente  permeada por el contexto económico neoliberal; en este sentido, para abordar  la política  pública que   da origen  a la  legislación laboral de  nuestro  país y que hoy en día se  refleja  en la  vida de la juventud  trabajadora, debemos viajar   un poco más de 50 años atrás, época en la cual se encontraba en boga a nivel internacional    una importante discusión acerca del  paradigma  para  la consecución del  desarrollo  y la industrialización   por parte de los países que, como Colombia, se encontraban caracterizados por  poseer abundante mano de obra  y una productividad marginal, radicando la solución a tal problemática en fomentar la  migración del campo a la ciudad, teniendo en cuenta que el sector rural  disponía  de mano de obra  sobrante  que podría migrar a las urbes  sin menoscabar la producción agropecuaria, generando  la ciudad  ingresos  suficientes para absorber la avalancha migratoria  y a su vez, para incidir en el desarrollo del campo.

A finales de los años  setenta  y a comienzos de los  ochenta  comenzó a evidenciarse que el sector moderno de la economía no  podía ocupar  a toda la mano de obra  disponible y que  gran parte de estos  trabajadores no se encontraban suficientemente  calificados para suplir la demanda de  la  tecnología contemporánea; generándose propuestas  para reducir la  migración del campo a la ciudad  implementado políticas  de Desarrollo Rural Integrado   dirigidas  a  llevar las comodidades urbanas a los campesinos  y ampliación en los cupos y jornadas del SENA.

Sin embargo,  tales  estrategias  no dieron los resultados esperados, por el contrario, el desempleo, la informalidad y precarización laboral  adquirieron dimensiones dramáticas, propiciando el Estado  un enfrentamiento y división entre quienes tenían un empleo y los desempleados  a través de la  siguiente estrategia:  mostrando a los primeros como  privilegiados  quienes, al  no renunciar a sus prebendas limitaban la generación de empleo.

De esta forma,  las condiciones de competencia internacional, la influencia  de las empresas privadas  en la política económica y la  tendencia a radicar en  el libre mercado la mejor  forma de asignar los recursos  presionaron la flexibilización  de la normatividad laboral y de seguridad social  permitiendo desmontar la  estructura  de protección al  trabajador, dando inicio a una  oleada de desregulación  en la década de 1990  que tuvo como hito la  promulgación y aprobación de la Ley 50.

Esta iniciativa  legislativa  se encontraba  basada en la siguiente   premisa: resulta posible  generar nuevos empleos  introduciendo modificaciones a la normatividad para hacer menos costosa  la contratación y el despido  de personal.  Desde esta perspectiva  se flexibilizaron los contratos temporales,  se facilitó la terminación del contrato de trabajo  después de 10 años de antigüedad, y  se eliminaron los sobrecostos del régimen de cesantías precedente.

El segundo  paso de la flexibilización laboral en el contexto colombiano,  profundizando aún más  la premisa anteriormente mencionada,  tuvo  lugar mediante la  promulgación de la Ley 789 de 2002, iniciativa que nuevamente se encontraba dirigida a  enfrentar las causas estructurales  y coyunturales causantes del desempleo en Colombia  apuntando a  dos  temas: la  protección social  y la flexibilización laboral; implicando en concreto la  reducción de  la remuneración por hora de trabajo extra y jornada nocturna.

Esta  reforma  tuvo  como consecuencia a corto  y mediano plazo   desde un  punto de  vista cuantitativo la extensión de la  jornada  promedio de trabajo  y las horas   extras, y  la reducción del índice de desempleo; sin embargo,  la  nueva legislación no  tuvo efectos positivos en la calidad del empleo  teniendo en cuenta   la disminución en los niveles de afiliación  a pensiones por parte de los asalariados contratados, incrementándose, a la par, la informalidad laboral.

A pesar de  los nefastos  resultados de las  preceptivas expuestas, en la actualidad, la política  pública laboral en Colombia  sigue  basándose en la premisa expuesta, relacionando  de forma directamente proporcional la reducción de costos  en la contratación, con  los índices de desempleo,  situación  que no se ha visto reflejada  en el mejoramiento de las condiciones  laborales, por el contrario,  ha  precarizado de forma alarmante la satisfacción de los derechos fundamentales en el trabajo, constituyendo  la juventud su principal víctima.

De esta  forma la  ley 1429 de 2010 (Primer Empleo), más que generar un efecto positivo produce una restricción en relación con el  acceso a los derechos del trabajo, esto es, respecto a la  pertenencia a una organización sindical, a un salario justo, a la estabilidad laboral, seguridad social  entre otros, haciendo por tanto inexistente  en los resultados de esta legislación el concepto de  trabajo decente. Conforme a lo anterior, según el DANE, desde la creación de la Ley del Primer Empleo en 2010 sólo el 2.7%  de las 237.147 empresas que se crearon en el año siguiente (2011) cumplieron con los parámetros propios de esta nueva legislación.

Por otro lado,  el Decreto 1164 de 2014, que cobija  la seguridad social de las/os jóvenes  entre los 18 y 25 años  que no se encuentren estudiando adjudicándoles la de sus padres, no constituye una medida eficaz  para solucionar la problemática que  afronta la juventud  al respecto, por lo tanto, la CUT debe propugnar  por la  universalización y no mercantilización del derecho fundamental a la seguridad social  realizando una veeduría constante  en pro  de su eficaz cumplimiento.

Por último, el horizonte  legislativo se ve asaltado  por el proyecto de Ley 139 de 2013 en virtud del cual se propende por “organizar el servicio público de la educación y formación profesional”, atendiendo las  recomendaciones del Banco Mundial  y la OCDE [6],  y cumpliendo  con los requerimientos del documento CONPES 3527/08 para  “Impulsar un nuevo modelo de Formación Profesional en el país”, propone crear  el Consejo Nacional de Educación y Formación Profesional; tarifas   mediante las cuales el usuario acreditará  su pago por los servicios prestados; entre otras reformas que  propician  la capacitación de las/os jóvenes en  torno a los requerimientos del sistema laboral a través de políticas de emprendimiento que no garantizan el derecho al trabajo digno,  sacrificando los avances académicos y científicos e ignorando   el verdadero aprendizaje  de la técnica o tecnología de calidad que caracteriza al SENA, haciendo necesario que la CUT  en el contexto  suscitado por  su Congreso Nacional propugne  por el apoyo constante a favor de esta institución.

  • La inconformidad

 

Los paros constantes de los campesinos y de otros sectores, son muestra del inconformismo de los/as trabajadores/as con las condiciones y efectos de los tratados de libre comercio, los cuales  han incidido negativamente en la macroeconomía del país, los derechos laborales y los sectores de la producción agrícola, suscitando una afectación   que se enfoca en los/as jóvenes, pues las labores en este ámbito son en su mayoría ejercidas por este sector de la  población,  haciendo necesaria la realización de estudios por parte de la CUT al respecto.

Sin embargo, tales sucesos, han ostentado  una trascendencia eminentemente  coyuntural,  como consecuencia  de la falta de unidad  y autodeterminación de los gremios en nuestro país en torno a su pertenencia a  la clase trabajadora, situación que ha sido  aprovechada por parte del gobierno para otorgar soluciones a corto  plazo  promoviendo la división del movimiento  en  torno a las precarias soluciones  brindadas, en su mayoría caracterizadas  por subsidios económicos  y nulos cambios estructurales; problemática que sebe ser afrontada por el movimiento sindical.

Otro ápice de  inconformidad  puede evidenciarse en el marco  del abstencionismo suscitado  en la coyuntura electoral, ostentando en la segunda  vuelta presidencial   de 2014 una tasa del 52%, acrecentada por  el voto en blanco  que obtuvo el favoritismo del 4 %  de  la  población colombiana,  resultados que redundan en un fuerte cuestionamiento a  la legitimidad  del mandatario electo.

  • La diversidad

 

Las/os jóvenes son tal vez quienes más representan la diversidad colombiana, múltiples pensamientos, pluralidad cultural y estética caracterizan a esta población que observa cómo se vulneran sus derechos laborales de manera reiterativa; jóvenes afros, en situación de discapacidad, con orientación sexual o política diferente y mujeres, integran las altas cifras de empleo informal y desempleo en el país, lo que implica serios retos en materia de reconocimiento y reivindicación de sus derechos.

Para el caso de las comunidades afro descendientes e indígenas, las condiciones de exclusión son altas en el país, pues de “9.471 personas que fueron vinculadas laboralmente a 98 empresas de 7 ciudades capitales el año pasado, 270 son afro descendientes y 53 indígenas. Cabe recordar que la comunidad afro es el 10,6 por ciento del total de la población y la indígena es del 3,4 por ciento”[7]

La situación para las comunidades LGTBI es aún más preocupante, pues, aunado a la dificultad que  suscita su ingreso a un trabajo formal, la discriminación en estos espacios no se hace esperar, de esta forma, se estima que “el 66% de los miembros de la comunidad LGTBI ha sufrido maltrato en el lugar de trabajo y el 79 por ciento manifiesta trabajar en espacios laborales discriminatorios”[8]

 

Constituyendo  la juventud, una de las poblaciones más afectadas  por parte de la precarización laboral la discriminación anti sindical  no se hace esperar, de esta forma la sindicalización  en Colombia no supera el 4% de la clase trabajadora mientras que la negociación colectiva no beneficia a más del 3%, a su vez,  desde  1977 han sido asesinados 3052 sindicalistas – 115 durante el actual gobierno – destacándose  en su respecto  una tasa  de impunidad del 86,8%;ostentando los  delitos relacionados con graves violaciones a los derechos humanos en casos de sindicalistas una tasa promedio del 96,7%. [9]

  • Situación electoral

 

Los/as candidatos/as a la presidencia del país  realizan  propuestas   que suscitan dificultades para su cumplimiento,  haciendo  necesario que el movimiento sindical  tenga claridad acerca de  los contenidos programáticos en contienda, específicamente respecto a la satisfacción de los derechos laborales, propugnando por que tales agendas conlleven el  bienestar efectivo de los/as trabajadores/as; a su vez, debe tomar parte del debate  propiciando  la inserción de sus reivindicaciones,  haciendo  visibles  las falacias de  campañas políticas que no se encuentren acordes con la realidad  colombiana.

A su vez,  frente a la coyuntura electoral,  la  organización sindical  debe   estar sujeta a una auto crítica disciplinada y constante, propugnando  por  una participación política eficaz basada en la conciencia de clase trabajadora, propiciando en todo caso, la unidad del movimiento y luchando porque la participación democrática  permee efectivamente  todos los estamentos  de la sociedad colombiana; en este contexto, las/os  jóvenes  tienen el deber de orientar y concientizar dentro de su ámbito de incidencia.

  • Negociaciones de Paz y Post Conflicto

La coyuntura actual de nuestro país respecto a las negociaciones de paz, en caso de finalizar con éxito, nos conduce a pensar necesariamente en el postconflicto y la participación de las/os jóvenes en este escenario, una participación que implicaría la inclusión de la población civil juvenil, con perspectiva de género, en materia de trabajo decente y el no reclutamiento de jóvenes para las fuerzas militares.

En este contexto,  constituye una tarea de los/as jóvenes  recalcar   que este  es un suceso que puede ser aprovechado por el movimiento sindical  para aportar  en su construcción,  tomando parte en el proceso de transformación que puede surgir en Colombia,  luchando por   el mejoramiento de los derechos laborales y espacios de reconciliación,  como condiciones  para la  consecución de una paz  viable y efectiva, toda vez que el modelo neoliberal  constituye un eje transversal a la problemática social  que seguirá inerme  tras la suscripción de un Acuerdo de Paz.

A su vez, como  representantes de la población que tradicionalmente ha sido víctima de la confrontación, los Departamentos de Juventud Sindicalista Niñez Trabajadora, y Mujer; deben  liderar  los procesos de discusión  y aprendizaje frente a esta coyuntura al interior de la Central, propiciando el Congreso  todas las condiciones  necesarias y suficientes para  ello.

Los  retos y el movimiento sindical

 

Los retos frente a las dificultades que enfrentan hoy las/os  jóvenes del país, requieren del compromiso decidido de la CUT  en relación con el empoderamiento  de la juventud trabajadora como sujeto político, social y sindical; ostentando pleno ejercicio de sus derechos; y, tomando en cuenta que uno de los temas relevantes para esta  franja poblacional es el de la formación profesional y su relación con el acceso a las oportunidades de trabajo.

Ante la baja afiliación juvenil a los sindicatos y escasa participación en los diferentes niveles de su estructura, la CUT considera fundamental que las dirigencias nacionales  y territoriales se sensibilicen sobre el valor real y urgente  que suscita la participación de los/as jóvenes,  adecuando el lenguaje y generando  mecanismos de crecimiento, afiliación y fortalecimiento que atraigan a la juventud, haciéndola permanecer activamente en las organizaciones y potenciarse dentro de ellas.

Desde esta perspectiva, resulta claro para la CUT  que el movimiento sindical y la juventud trabajadora se necesitan mutuamente: ésta para potenciar sus capacidades reivindicativas, y el sindicalismo para fortalecerse y responder desde una cultura organizativa que refleje las necesidades de toda la clase trabajadora actual.

De acuerdo con lo anterior,  y en el ámbito  del sindicalismo  internacional,  se considera que las tareas del movimiento incluyen promover la transformación de las estructuras para que sean más proclives  a la afiliación, representación y reivindicación de los intereses y derechos de sectores laborales que son estratégicos y a la vez vulnerables; como las personas jóvenes, las mujeres, las/os trabajadores de la economía informal, las/os trabajadores/as  sexuales, y las personas migrantes.

Con base en las consideraciones precedentes, desde la CUT a través del Departamento de la Juventud Sindicalista y Niñez Trabajadora, se garantizaran  las condiciones necesarias  y suficientes para  la realización de un trabajo nacional que tenga como objetivos:

  • La formación permanente e integral de cuadros jóvenes.
  • La consecución de  una participación activa y sistemática de la juventud afiliada que se prepare para una mejor acción sindical, contribuyendo con el fortalecimiento sindical, la defensa de los derechos laborales de la juventud trabajadora, y la erradicación del trabajo infantil.

ORGANIZACIÓN – RESOLUCION

 

De conformidad con  los múltiples retos que  se presentan para el movimiento sindical  con base en  las problemáticas  planteadas anteriormente, el Congreso Nacional  de la CUT, como su máximo  órgano decisorio:

a)      Reitera su  obligación de organizar, capacitar y empoderar a la juventud trabajadora como sujeto activo, social, político y sindical; constituyendo una condición necesaria y urgente para fortalecer las luchas de la clase trabajadora organizada en la Central Unitaria de Trabajadores.

b)      Aprobará la  realización del II Congreso de la Juventud Trabajadora, máximo escenario de debate  y formulación de estrategias  para los/as jóvenes, el cual deberá  convocarse  en los seis meses siguientes a la  realización del VI Congreso de la CUT, y contará con el apoyo técnico, político y financiero del Comité Ejecutivo Nacional.

c)      Garantizará que  las políticas  aprobadas en su seno puedan ser objeto de ajuste por parte de  la juventud trabajadora.

d)     Se compromete a  realizar todas las actuaciones  necesarias y suficientes  para la consecución del posicionamiento  político  de los/as  trabajadores/as jóvenes dentro de los estamentos del Estado Colombiano  con el fin de garantizar la efectiva incidencia de este sector en la formulación de políticas públicas.

e)      Se compromete a impulsar políticas públicas que logren flexibilizar y cambiar  la exclusión que  suscitan los exámenes previos como requisitos de acceso a la educación superior.

f)       Manifiesta su apoyo al trabajo y accionar del Departamento de la Juventud Sindicalista y Niñez Trabajadora, los equipos regionales y locales,  mediante   posicionamientos claros y congruentes respecto a la defensa de los derechos humanos, laborales, de género y sociopolíticos, de este sector de la población.

g)      Propugnará  por la eficacia  de  todas y cada una de las reivindicaciones  perseguidas por el movimiento sindical a lo largo del país, articulando su accionar con movimientos sociales afines, y  promoviendo  la unidad  en torno a  la conciencia de clase trabajadora  evitando la división.

A su vez, el Congreso incita  al Comité Ejecutivo de la CUT  y sus afiliadas, a:

a)      Reforzar, ampliar la cobertura, y continuar con el desarrollo de programas teórico prácticos de formación y organización a través de la implementación de Escuelas Sindicales en todos los estamentos de la CUT, sus sindicatos  filiales y movimientos sociales; a nivel nacional, regional y local; en torno a los ejes  temáticos de auto reforma sindical; sindicatos y afiliación juvenil; trabajo decente; y; negociación colectiva, haciendo énfasis  en la  necesidad de hacer uso de estas preceptivas para la consecución de la unidad del movimiento sindical.

b)      Promover el desarrollo de estrategias de diagnóstico para la elaboración  de propuestas tenientes a lograr mayor incidencia en las políticas públicas de empleo decente con inclusión juvenil y equidad de género.

c)      Incidir en las políticas públicas de educación formal y capacitación profesional con equidad de género, a fin de garantizar el acceso al empleo decente de los/as trabajadores/as jóvenes del país.

d)     Promover la creación de una cátedra de ciudadanía laboral, democracia  y participación  ciudadana, en los programas educativos del SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje), colegios, y universidades del país.

e)      Elaborar, junto a la  juventud  trabajadora, políticas sindicales con el  objetivo de posibilitar la afiliación, participación y el empoderamiento juvenil en las estructuras y acciones de la organización en todos sus ámbitos.

f)       Realizar, junto al departamento de Organización, una campaña de afiliación sindical dirigida a la juventud trabajadora, potenciando y fortaleciendo el uso de las innovaciones  tecnológicas generando mayor interactividad y comunicación.

g)      Garantizar la participación de las/os jóvenes en todos los espacios de la Central a nivel nacional, regional y local; a través de la asignación de permisos, apoyo en transporte, hospedajes, y todos los requerimientos necesarios y suficientes   para que ello sea posible  según el caso.

h)      Garantizar una  efectiva  participación de las/os jóvenes  en los espacios electorales de la organización a nivel nacional, regional y local.

i)        Fortalecer las estructuras de juventud en todas y cada una de las subdirectivas.

j)        Realizar un acompañamiento informado, mediante estrategias concretas, a los trabajadores/as  tercerizados/as sindicalizados/as, cuya mayoría son  jóvenes[10].

k)      Incluir a los/as desempleados/as  como parte de la clase trabajadora, vinculándolos[11] a las organizaciones sindicales, generando planes de beneficios políticos y sociales para ellos.

JUVENTUD Y GÉNERO

 

El Congreso  reafirma que la igualdad, la equidad de género  y la efectiva  participación de la población  tradicionalmente  excluida en las máximas instituciones  de las organizaciones sindicales (Comités Ejecutivos o similares), son objetivos centrales de su estrategia organizativa, constituyéndose en  un eje transversal de todas las políticas de la CUT.

Por  tanto se compromete a:

a)      Generar una pedagogía de género desde el Departamento de la Juventud Sindicalista y Niñez Trabajadora  de la CUT, para dar a conocer la asignación de derechos y responsabilidades a partir de las diferencias biológicas y opciones sexuales de hombres y mujeres.

b)      Impulsar políticas públicas en materia de educación formal y capacitación profesional juvenil con equidad de género.

c)      Impulsar políticas y acciones sistemáticas de rechazo  a  la solicitud de la Libreta Militar como requisito para el ejercicio de derechos  fundamentales por parte de los jóvenes[12],  constituyendo una política patriarcal  y  autoritaria.

d)     Garantizar medidas concretas y suficientes para promover una participación equilibrada en el ámbito sindical de mujeres y hombres jóvenes, la diversidad sexual,  víctimas  del desplazamiento  forzado, y reinsertados/as.

e)      Gestionar opciones para el cuidado de hijos/as pequeños/as, propiciando la participación en la vida sindical.

f)       Propiciar políticas de concientización dirigidas a cada uno/a de los/as  afiliados/as  y directivos/as,  para que en su ámbito  familiar no  reproduzcan las  dinámicas y estructuras de discriminación, conllevando la consecución progresiva de la equidad en el hogar.

g)      Propiciar  la  investigación   cuantitativa  y cualitativa dirigida a dilucidar las condiciones de acceso al empleo decente por parte de  jóvenes, mujeres  y población  tradicionalmente  excluida.

PROPUESTA ESTATUTARIA

 

El Congreso Nacional de la CUT declara que toda exclusión, desigualdad  y  discriminación   deben  ser  eliminadas.

Por lo tanto propone

Al respecto se han esbozado las siguientes posiciones:

Primera- Esgrimida por parte de los/as jóvenes  de los Departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Boyacá, Atlántico, Córdoba, Sucre, Bolívar, Magdalena, Cesar y Guajira:
 

Una reforma estatutaria, desde el nivel organizativo, donde se garantice que el Departamento Juventud Sindicalista y Niñez Trabajadora  adscrito a la Central Unitaria de Trabajadores, debe ser dirigido por un joven o una joven trabajadora, en edades de 18 a 35 años que  cumpla con  altas aptitudes que  garanticen su idoneidad  para el cargo; que sea elegida/o en virtud de un mecanismo democrático[13]; y  cuya formación  sindical sea ampliamente apoyada, propiciada y generada por parte de la CUT.

 

Segunda- Esgrimida por parte de los/as jóvenes  de los Departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda – Cuota apoyada por  Santander, Norte de Santander y Arauca difiriendo en el mecanismo de elección  que no fue determinado.

Apoyada por Tolima y Huila quienes no se pronunciaron sobre el mecanismo de elección.

 

Una reforma estatutaria, desde el nivel organizativo, donde se garantice que, como mínimo, el 25% del Comité Ejecutivo de la CUT sea conformado por jóvenes en edades de 18 a 35 años, que cumplan con  altas aptitudes que  garanticen su idoneidad  para los cargos; y que sean elegidos,  mediante una circunscripción especial[14], por  el  voto de todos/as los/as afiliados/as a la Central; y  cuya formación  sindical sea ampliamente apoyada, propiciada y generada por parte de la CUT.[15]

Tercera-Esgrimida por parte de los/as jóvenes de los Departamentos del Valle, Cauca y Nariño
Las dos propuestas pueden insertarse dentro del mismo  documento toda  vez que no se excluyen entre sí.

Determinación que se encuentra  fundamentada en el concepto de discriminación  positiva,  completamente respaldado por el ordenamiento jurídico colombiano con  base en el principio de igualdad, el cual ha sido  interpretado  en términos de equidad[16], de esta forma,  teniendo en cuenta  que los/as jóvenes y mujeres  hacen parte de una minoría  a la cual  tradicionalmente se le ha negado el derecho a la  participación en los estamentos directivos de la CUT, la Central  debe implementar acciones integrales que  propugnen por  promover  su efectiva  intervención  en estos espacios.

Ante este escenario, constituyen  tareas del sindicalismo actual  en Colombia:

a)      Promover la transformación de las estructuras para que sean más eficaces a la hora de afiliar.

b)      Representar y reivindicar los intereses y derechos de sectores laborales que son estratégicos y vulnerables: jóvenes, mujeres, trabajadores/as de la economía informal, migrantes, comunidades afro e indígenas, población con orientación sexual diversa, trabajadoras/es sexuales, y en situación de discapacidad.

POLITICA DE PRIMER EMPLEO.

Propuesta  jóvenes sindicalistas Quindío, Risaralda y Caldas – Apoyada por Valle, Cauca,  Nariño, Santander, Norte de Santander y Arauca.
La categoría de  trabajo decente[17],   que se ha manejado a lo largo del documento,  resulta limitada  toda vez que  concilia la contradicción existente entre capital y trabajo, basando sus reivindicaciones en la satisfacción de prestaciones sociales y seguridad social, aceptando  que el trabajo siga siendo   concebido como una mercancía fundamentando la continuidad de la explotación al trabajador.[18]

 

Por tanto, consideran que este concepto  debe ser  variado por el de  trabajo digno,  concepto que implica   la  lucha del movimiento sindical por la   finalización  progresiva de la contradicción existente entre capital y trabajo  en torno a la consecución de una sociedad distinta en la cual los/as jóvenes puedan acceder a un  trabajo que no sea objeto de explotación por parte del capital.

El Congreso expresa su preocupación ante la alta tasa de desempleo juvenil en el país, la cual es dos veces superior a la  de los adultos, y se  incrementa  respecto al segmento de quienes buscan empleo por primera vez,  situación que  se profundiza a causa de la crisis del modelo económico, la política de emprendimiento mal implementada , y  obedece en todo caso al establecimiento  de nuevas lógicas promovidas por la subscripción de los Tratados de Libre Comercio (TLC);  en consecuencia,  la lucha por la conquista de un primer empleo con trabajo decente, debe ser una prioridad.

Conforme a lo anterior,  se compromete a:

a)      Propugnar por que el Estado   garantice  el primer empleo, en el sector público o privado, a todos/as los/as jóvenes que  lo requieran, el cual debe cumplir con la  totalidad de los requerimientos que satisfagan el concepto de trabajo decente.

b)      Propiciar la realización de Convenios  por parte del sector privado y las instituciones de educación  superior  con el fin de   garantizar  el primer empleo a todos/as  los/as jóvenes estudiantes en el marco del concepto de trabajo decente; ejerciendo una constante veeduría que garantice  su cumplimiento  transparente.

c)      Propugnar  para que  la Ley de Primer Empleo  garantice la vinculación laboral juvenil  mediante  un empleo  formal, cumpliendo con las condiciones inscritas en el concepto de  trabajo decente; y que en  ningún caso, la  inclusión de trabajadores/as menores jóvenes  implique  la sustitución de  empleados mayores.

d)     Exigir  que la  creación  de empleo con perspectiva de  género, haga parte de  las políticas y planes nacionales de desarrollo.

e)      Armonizar  la capacitación en actividades  técnicas  y académicas, con el fin de mejorar la empleabilidad.

f)       Ejecutar programas enfocados en los grupos de mujeres y hombres jóvenes  en condiciones de  vulnerabilidad, propiciando políticas en el  mercado laboral destinadas a promover la autonomía económica y la superación de la pobreza.

g)      Propugnar por la satisfacción de la necesidad de educación y de formación profesional de los/as jóvenes trabajadores/as del  país,  como vía para avanzar en materia de empleo decente para una vida digna, la que se ve opacada, además, por la carencia de nuevas oportunidades y puestos de trabajo.

El Congreso expresa que la educación formal y la formación profesional son vías para incorporar a los/las jóvenes al mundo del trabajo, por tanto,  propiciará  un debate sobre primer empleo en la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Salariales y Laborales.

EMPLEO DECENTE

 

El Congreso  constata que la problemática laboral del país se ve agravada por el aumento del desempleo y la carencia de políticas de primer empleo, aumentando, la precarización del trabajo. El modelo neoliberal ha traído consigo nuevas formas de explotación y la precarización es la realidad cotidiana de los/as trabajadores/as jóvenes, que en definitiva no se encuentran con mayores oportunidades  que trabajo a tiempo parcial o a término fijo, a domicilio, trabajo temporal, contratación por prestación de servicios (tercerización), voluntariados, contratos de aprendizaje,  entre otros.

Más de 150 millones de jóvenes en países en desarrollo están considerados como trabajadores pobres, de este grupo solamente el 14% tiene un contrato de trabajo estable, el 35.1% cuenta con seguro de salud y el 32% está afiliado a algún sistema de pensiones.

En este sentido, el Congreso manifiesta su preocupación por la alta tasa de desempleo juvenil en Colombia y por la incorporación de la juventud a  labores informales, temporales y  tercerizadas; situación que obliga al mundo sindical a incidir en las políticas públicas de empleo, siendo indispensable promover la organización de esta  población para luchar argumentativamente por la generación de trabajo decente.

Desde esta perspectiva, el Congreso:

a)      Mantener la lucha por políticas que garanticen   el concepto de trabajo decente  en el contexto   que suscitan los Tratados de Libre Comercio suscritos por Colombia.

b)      Propugnar por la promulgación del Estatuto de Trabajo que garantice   todos los derechos laborales individuales y colectivos.

c)      Incidir en la  formulación de políticas públicas para la formalización de empleo y la eliminación de toda  forma de precarización laboral; que se enfoquen en  la generación de nuevos puestos de trabajo, mediante el  otorgamiento de  estímulos, favorecimientos y ventajas a las pequeñas, medianas, y grandes empresas; velando en todo momento por su cumplimiento y denunciado las actuaciones que  vulneren tales preceptivas ; y exigiendo el fortalecimiento de la inspección del trabajo y otros medios de control, a fin de evitar prácticas fraudulentas.

d)     Se compromete a organizar y capacitar,  por si y a través de los sindicatos filiales,   a la población juvenil como sujeto activo en la lucha sindical,  con el fin de fortalecer los derechos que les son inherentes en el mundo del trabajo  para la consecución de  un verdadero vínculo laboral entre jóvenes y empresa.

e)      La CUT debe estar a la vanguardia de los cambios de contratación para garantizar la protección y cumplimiento de los derechos laborales.

f)       Promoverá la  implementación estratégica de la negociación  colectiva como instrumento para  garantizar  la  formalización  laboral en su ámbito de incidencia, capacitando integralmente a las/os  jóvenes para el ejercicio efectivo de este derecho.

g)      Propugnará  por la  implementación de políticas  públicas  de rehabilitación  para los/as jóvenes en condiciones de fármaco dependencia toda vez que constituye una población  que no ha podido acceder al trabajo decente.

ERRADICACIÓN DEL TRABAJO INFANTIL

 

Propuesta  jóvenes sindicalistas Santander, Norte de Santander, Arauca
El término de trabajo infantil   esbozado en el documento  y políticas esgrimidas por la CUT debe ser variado por el de explotación  infantil,  toda vez que  el concepto  trabajo hace referencia a  una actividad  social que  propende por la dignificación  del ser  humano, características que no se compadecen  con  la problemática  tratada.

En este contexto  la denominación  del Departamento  de Juventud Sindicalista  y Niñez  Trabajadora debe  ser variada,  discusión  que debe concretarse  en el marco del Encuentro Nacional de Juventud.

 

Según el DANE, para el trimestre comprendido entre  Octubre y  Diciembre de 2013, la tasa de trabajo infantil fue del 9,7% – para hombres 12,5% y para mujeres 6,6% – concentrándose   este fenómeno en   los sectores de  comercio, hoteles y restaurantes (34,6%);  y agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (34,3%).

 

La apuesta política desde la Central  constituye  la continuación de la lucha histórica del movimiento sindical regional y mundial para eliminar el trabajo infantil y asegurarse de que todos los niños, niñas y adolescentes puedan acudir a la escuela,  por tanto, rechaza los argumentos que determinan como inevitable  el  trabajo ejercido por este grupo poblacional arguyendo que resulta  provechoso a nivel económico, socialmente aceptable o que redunda en beneficio de los menores  implicados y sus familias.

En ese contexto, la CUT exhorta a pronunciarse contra el trabajo infantil en todas sus manifestaciones, prestando la adecuada atención a sus diversas causas y ramificaciones; en la economía formal y en la informal; mediante la provisión pública y universal de educación gratuita, obligatoria y de calidad; ayudando a mejorar los ingresos familiares; creando y manteniendo una concientización y un compromiso por parte de la sociedad civil organizada; haciendo campañas para el  cumplimiento de los Convenios de la OIT 138 y 182 y que los empleadores garanticen el respeto de dichas preceptivas en todas sus operaciones, incluyendo sus cadenas de suministros; y manteniendo las presiones sobre las instituciones nacionales e internacionales para asegurarse de que las políticas comerciales, económicas y financieras apoyen la eliminación del trabajo infantil en lugar de empujar a los/as niños/as y adolescentes a abandonar la escuela para ingresar al mundo laboral.

A través del Departamento de la Juventud Sindicalista y  Niñez Trabajadora,  la Central,  otorgará  prioridad a las estrategias que le apuesten a la eliminación de las peores formas de trabajo infantil; la explotación sexual comercial de niñas y niños y la trata y tráfico de personas menores de edad.

Por tanto, el Congreso  se compromete a:

a)      Promover políticas públicas  diferenciales y equitativas teniendo en cuenta  la etapa  vital en que se encuentren los/as jóvenes,  propiciando  que los menores de  18  años finalicen  con éxito su etapa de capacitación básica  para  posteriormente  propugnar  por su correcta inserción al mercado laboral en términos de trabajo decente.

b)      Promover acciones de sensibilización, capacitación y formación de los padres/madres para impulsar campañas sobre erradicación del trabajo infantil.

c)      Propugnar por   la consecución de una política pública de apoyo integral a la familia, dirigida  hacia los padres y madres  con hijos/as menores de edad,  otorgando   oportunidades de trabajo decente, subsidios; y  teniendo en  cuenta el ambiente social, económico  y cultural en el cual  viven  los niños/as y adolescentes colombianos.

d)     Incentivar e  implementar formas alternativas de ocupar el tiempo libre de los  niños/as y adolescentes.

e)      Propiciar e incidir en la  generación de políticas públicas  que  garanticen educación gratuita y de calidad para niños niñas y adolescentes, destacando la  importancia  que suscita  la materialización de condiciones necesarias  y suficientes para que  sean incluidos  de forma efectiva en el sistema  educativo y permanezcan en él.

f)       Propugnar por  la  inserción  de la temática laboral dentro del ámbito educativo, en todo caso garantizando que los niños/as y adolescentes la  aprehendan[19] como un aporte a la sociedad y no un mecanismo de enriquecimiento  individual, fortaleciendo  una perspectiva colectiva  en su respecto.

g)      Propugnar por la  eliminación  de la  inserción  del  trabajo infantil como criterio  de medición por parte de las entidades especializadas en estadística, proscribiendo la  inclusión   de menores de edad  en las categorías empleadas para tal efecto.

h)      Exigir que en las negociaciones de paz impulsadas por el Estado se  proscriba el reclutamiento   de los niños/as y adolescentes dentro de los grupos armados regulares e irregulares  que participan en el conflicto.

 

AUTO REFORMA SINDICAL

El proceso de auto reforma sindical debe incluir, entre otras acciones, la transformación de las estructuras sindicales, a fin de que sean más flexibles para afiliar, representar y reivindicar los intereses y derechos de  los/as trabajadores/as jóvenes.

El Congreso afirma que es fundamental la sensibilización sobre el valor, la importancia y la urgencia que tiene la incorporación y la participación activa y sistemática de la juventud trabajadora en la acción sindical, de esta forma, es necesario generar procesos y mecanismos que no solamente atraigan a la juventud, sino que la hagan permanecer activamente en las organizaciones, contribuyendo con ello al fortalecimiento sindical y a la eficacia de la acción en la defensa y mejoramiento de los derechos políticos, laborales, sociales y culturales, no solo de los/as jóvenes sino de toda la clase trabajadora.

En este contexto, con el propósito de incentivar el relevo generacional sindical para que se  favorezca la participación y liderazgo de la juventud trabajadora,  el Congreso se compromete a realizar progresivamente cambios estatutarios con el objetivo de:  expresar un porcentaje del 25% de participación de los/as  jóvenes en la conformación de las juntas directivas de CUT y sus sindicatos filiales; y garantizar  que un 30% del Congreso Nacional sea conformado por los representantes  de la juventud  sindicalista en calidad de delegados, propiciando todas las condiciones necesarias  y suficientes para la consecución de este objetivo.

En consecuencia, el Congreso:

a)      Se compromete a  realizar, a través del Departamento de Juventud Sindicalista y Niñez  Trabajadora y sus  equivalentes regionales y locales, jornadas amplias de capacitación que  propugnen por llevar a público  y eficaz conocimiento   la naturaleza, estatutos,  funciones, organización e importancia de la Central Unitaria de Trabajadores  de Colombia.

b)      Afirma el compromiso de implementar,  en la totalidad de sus  estamentos,   mecanismos necesarios y suficientes para tener  un mayor porcentaje de afiliación de trabajadores y trabajadoras jóvenes, priorizando  los/as que se encuentren en situación de precariedad y desprotección jurídica.

c)      Se compromete a organizar a los/as jóvenes  ubicados en modalidades de trabajo precarias, tales como: contrato obra – labor, termino fijo, tele trabajo o Call Center, contrato de aprendizaje, tercerización, trabajadores en zonas francas, trabajadores de microempresas, del hogar, estatales, régimen de trabajo social (madres comunitarias), corretaje, trabajadores informales e independientes, propugnando por su sindicalización, con el fin de  fortalecer  la vinculación laboral formal.

d)     Se compromete a organizar  y acompañar a los/as jóvenes trabajadores/as del campo, población vulnerable en sus derechos laborales y altamente lejana de la institucionalidad estatal.

e)      Propiciará  y generará un Equipo Nacional de Juventud, garantizando que sus integrantes gocen de permisos sindicales para participar en  todas las actividades realizadas por el Departamento de Juventud de  la CUT y sus sindicatos filiales; comprometiéndose  a garantizar las condiciones materiales necesarias y suficientes para que el accionar de este organismo sea  completamente efectivo.

f)       Se compromete a  propiciar,  fortalecer, y   supervisar  la creación de Departamentos de Juventud  en la totalidad de los estamentos que conforman  a la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia, subdirectivas  y  sindicatos  filiales, garantizando su  independencia  y propugnando por la eficacia de su gestión.

g)      Se compromete a garantizar que, de forma paulatina,  las condiciones materiales necesarias  y suficientes para la  consecución de los  compromisos adquiridos con los/as jóvenes afiliados/as, se subsanen con  recursos propios, abandonando la  dependencia  a la cooperación internacional  para su realización.

La CUT en sentido estricto, desarrollará un proceso de cambio institucional  a través del  Departamento de la Juventud Sindicalista  y Niñez Trabajadora,  el cual  comprenderá  ámbitos específicos de la estructura sindical con base en  la implementación  de mecanismos de afiliación y sindicalización, representatividad, defensa de intereses, empoderamiento y liderazgo, y de  gestión sindical interna  respecto a las/os trabajadores/as jóvenes;  con base a la innovación y planificación estratégica.

[1] Foro de cooperación entre países desarrollados y emergentes para abordar temas relevantes de la agenda económica y financiera internacional; se encuentra  conformado por Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea.

[2] El Congreso de la CUT   es el máximo  instrumento  organizativo de carácter deliberativo  y decisorio de la Central,   constituyendo  su  principal autoridad.

[3] DANE, trimestre comprendido entre  Febrero  y Abril de 2014, entendiendo  como joven a la persona  que ostenta entre  14 y 28 años de edad.

[4] La tragedia del desempleo juvenil. Revista KienyKe. Disponible en http://www.kienyke.com/economia/desempleo-juvenil-colombia/. 2013.

[5] Concepto  que tiene en cuenta variables como Salario justo, estabilidad laboral, prestaciones sociales,   jornada de trabajo, formación, seguridad social y  derecho de asociación.

[6] Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos

[7] Cifras DANE citadas por Periódico el Tiempo en Situación Laboral de las minorías en Colombia. 2014. Disponible en http://www.eltiempo.com/economia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-13553556.html

[8] Entrevista a Guillermo Correa. Director Escuela Nacional Sindical en Periódico El Nuevo Día. 2014. Disponible en http://www.elnuevodia.com.co/nuevodia/actualidad/politica/186677-panorama-de-la-discriminacion-laboral-hacia-la-comunidad-lgbti

[9] Cifras  establecidas en el informe de la CUT Colombia  ante la OIT. 2014. Disponible en https://cut.org.co/informe-de-cut-colombia-a-la-oit/

[10] Se sugiere  la creación de un comité jurídico especial para la protección de la libertad sindical de tercerizados.

[11] Término que no  hace referencia a afiliar a esta  población,  sugiere la  inclusión de este sector en las dinámicas del movimiento sindical.

[12]Toda vez que  constituye un  requisito para que los jóvenes puedan  acceder a un trabajo, graduarse en las instituciones de educación superior, entre otros.

[13] Respecto a este punto no se ha llegado a un acuerdo en relación con las  particularidades procedimentales de tal mecanismo democrático;   y la posibilidad  de que el/la representante sea elegido/a  exclusivamente por parte de los/as jóvenes  afiliados/as a la CUT o, por el contrario,  mediante una  votación amplia  en la que puedan intervenir todos/as los/as sindicalistas de la Central  sin  consideración alguna respecto a su edad.

[14] Metodología implementada por parte de la Constitución de 1991 para garantizar la participación efectiva  en el Congreso de   los grupos étnicos, las minorías políticas y los colombianos residentes en el exterior; aplicada en este caso a  la elección de jóvenes, considerados como minoría y que ya ha sido  implementada por la CUT,  respecto a  la participación en elecciones de delegados al Congreso  y Comité Ejecutivo,  por parte de trabajadores de la informalidad, de los servicios personales y domésticos, los trabajadores y profesionales independientes y los trabajadores pensionados que pertenezcan a las organizaciones sindicales. Ver parágrafo  transitorio 1  artículo 8 Estatutos de la CUT.

[15] Para la juventud  sindicalista del Eje Cafetero, la participación efectiva  de los/as jóvenes en la Central no necesariamente se  logra  a través de la elección de uno de sus representantes  como  dirigente en el Departamento de Juventud.

[16] Artículo  13 de la Constitución Política de Colombia- Sentencia T-067/94 Corte Constitucional Magistrado Ponente JOSE GREGORIO HERNANDEZ GALINDO: “…Resulta fundamental, entonces, el concepto de equilibrio, conforme al cual es posible que el Estado supla, hasta donde le sea posible, aquellas deficiencias de distinta índole que implican condiciones de inferioridad de unas personas respecto del conjunto. Para hacer verdadero el postulado de la igualdad debe establecerse una “discriminación positiva” a favor de los más débiles…”  (Negrillas fuera del texto original)

[17] El concepto de trabajo decente empleado en este documento ha sido definido por parte de la OIT  como el resumen de todas las aspiraciones de la gente durante su vida laboral. Significa contar con oportunidades de un trabajo que sea productivo y que produzca un ingreso digno, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración a la sociedad, libertad para que la gente exprese sus opiniones, organización y participación en las decisiones que afectan sus vidas, e igualdad de oportunidad y trato para todas las mujeres y hombres. http://ilo.org/global/topics/decent-work/lang–es/index.htm (consultado el 17 de Junio de 2014)

[18] Propuesta  basada  en el paradigma  de filosofía política del Marxismo Clásico.

[19] Terminología pedagógica, hace referencia a que el  alumno hace suyo el conocimiento, y lo construye, por tanto, permanece   en su diario vivir porque  obtiene  un  sentido para él, estableciendo una  diferencia con el aprendizaje mecánico, basado en el único ejercicio de la memoria y muchas veces con un objetivo distinto al de aprender y más cercano al de aprobar exámenes http://www.reeditor.com/columna/7016/12/pedagogia/cual/es/diferencia//aprender/aprehender/por/que/es/importante/saberlo (consultado el 16 de Junio de 2014)

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