La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia – CUT- condena y rechaza la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán, la cual se profundiza desde el 28 de febrero de 2026. Esta acción militar, viola el derecho internacional, lo que conlleva a que defendamos la soberanía de Irán y apoyemos plenamente a su pueblo en su autodeterminación.
Esta agresión podría conducir a una guerra regional y, probablemente, a una guerra nuclear y a una tercera guerra mundial, sobre la que ya hemos advertido en numerosas ocasiones. Los recientes ataques militares en contra de la República Islámica de Irán, realizados en el marco de una escalada bélica del imperialismo norteamericano ha dejado graves consecuencias.
El imperialismo en el mundo en su disputa busca una nueva correlación de fuerzas y reordenamiento mundial, especialmente en la región en donde Israel juega un papel en favor no solo de sus intereses sino del imperialismo en particular del norteamericano. Esta nueva agresión, con la argumentación de la desnuclearización y de destruir su arsenal mesolítico, busca golpear al gobierno Iraní, para hacerse del control total de la región y sobre todo del petróleo.
En coherencia con los principios del movimiento sindical, en especial de nuestra Central y del derecho internacional, condenamos toda agresión que vulnere la soberanía de los pueblos, además rechazamos la doctrina de guerra preventiva como mecanismo de imposición política y económica. Exigimos el cese inmediato de los ataques y la adopción de medidas urgentes para proteger a la población civil y evitar una escalada mayor.
La CUT llama al diálogo y a los mecanismos diplomáticos multilaterales como una de las vías para la desescalada y la solución política del conflicto. Además, reitera su solidaridad con las y los trabajadores y con los pueblos que hoy sufren las consecuencias de la guerra: muertes, desplazamientos, destrucción y precarización de la vida.
La CUT convoca al movimiento sindical, social y popular en Colombia, en América Latina y el Caribe y en el mundo, a mantenerse en alerta y a movilizarse por la paz, contra la guerra y contra cualquier forma de intervención. La estrategia del imperialismo norteamericano, la entendemos como una lucha desesperada, ante su declinación, por tratar de mantener la hegemonía a nivel mundial, hoy en disputa fundamentalmente con el imperialismo chino y ruso; además, de buscar tapar la problemática interna que tiene el gobierno de Trump para continuar su mandato: la conexión entre los archivos Epstein y el conflicto que sugieren los analistas y documentos recientes sobre la ofensiva contra Irán podría ser una estrategia para desviar la atención pública de las revelaciones comprometedoras sobre Donald Trump.
Esta agresión militar no es aislada y se relaciona con los ataques a Venezuela del 3 de enero del 2026 y el bloqueo genocida que se mantiene desde el 29 de febrero de 2026 a Cuba, y agrava aún más el peligro de una nueva guerra mundial.






