Fecha: Viernes 11 y sábado 12 de septiembre de 2026
Lugar: Bogotá – Auditorio. Por definir
Convocantes: Comando Nacional Unitario, Asamblea Nacional Popular, FECODE, Movimiento Político Pacto Histórico, Alianza por la Vida.
Introducción:
El resultado de las elecciones Presidenciales favoreció a Abelardo De La Espriella gracias a una combinación de acciones ilegales, más allá de algunos errores que se cometieron en la campaña, el triunfo de ADLE no fue el resultado de la decisión libre y autónoma de la mayoría de los colombianos, sino la consecuencia de varias acciones contrarias a la ley, que interfirieron en la decisión del voto de millones de colombianos, la campaña de ADLE llevó a cabo una gigantesca operación de manipulación de la información y la opinión con el uso de la IA en las redes sociales; en contravía de la prohibición expresa dispuso de financiación internacional; recibió el apoyo del gobierno de Estados Unidos e Israel en un acto descarado de injerencia; el CNE validó y no permitió el escrutinio de las elecciones en el exterior a pesar de las graves deficiencias en la organización y transparencia; y además se puso en marcha un inmenso dispositivo de compra de votos, de constreñimiento a trabajadores y contratistas, y de violencia sociopolítica contra la campaña de Iván Cepeda Castro.
El gobierno de ADLE, claramente ilegítimo por la manera en que ganó las elecciones, por su compromiso personal como ciudadano de Estados Unidos y su alineamiento total con la agenda de los gobiernos de Estados Unidos e Israel, trae para el pueblo colombiano inmensos riesgos de retrocesos y pérdidas en materia de derechos sociales, garantías democráticas, soberanía nacional, construcción de la paz y existencia misma de los liderazgos y de las organizaciones sociales.
No tardó mucho el gobierno de ADLE para someterse, violando la Constitución, a la política de Estados Unidos, se anunció un acuerdo para la adhesión al Escudo de las Américas, frente a lo que el Departamento de Estado de Estados Unidos respondió anunciando un paquete de ayuda para el gobierno de ADLE para reforzar seguridad por 1.000 millones de dólares, que dicen pretende revitalizar y profundizar la cooperación en erradicación de cultivos de coca, interdicción de cocaína, persecución de activos y flujos financieros, apoyo para combatir grupos armados y frenar flujos migratorios, además del inicio de un diálogo bilateral de prosperidad y estabilidad económica, centrado en inversiones en el sector energético y en minerales críticos, cooperación nuclear con fines pacíficos, etc. Por otra parte, el designado embajador, Nate Morris, afirmó ante el Senado de EE.UU. que ADLE se comprometió a romper el memorando de la Ruta de la Seda con China, y el secretario de guerra de EE.UU. – Pete Hegseth, anunció el 12 de agosto, la autorización del gobierno de ADLE para realizar operaciones militares conjuntas con EE.UU. en territorio nacional, en la lucha contra el narcoterrorismo.
La declaratoria de la emergencia económica y social con ocasión del terremoto del pasado 10 de agosto, así como la muy probable ocurrencia de un fenómeno de El Niño muy fuerte que traerá sequías, incendios forestales y graves riesgos para la seguridad alimentaria, han cambiado la agenda y las prioridades políticas y sociales, primero está cuidar y garantizar la vida, las condiciones dignas de existencia, los derechos fundamentales de las miles de víctimas, con una respuesta oportuna y transparente del Estado. Desde las organizaciones sociales y las organizaciones políticas de oposición debemos presentar, exigir y organizar alternativas solidarias y comunitarias para enfrentar las consecuencias de estos desastres de origen natural y cerrarle el paso a la pretensión del gobierno de ADLE de militarizar y privatizar la atención de estas graves crisis.
Venimos de décadas de luchas sociales por la paz, la democracia y los derechos, son muchos los acumulados en organización y resistencia, contamos con esas experiencias, y con los muchos avances y logros sociales y políticos del gobierno del Cambio. En América Latina los movimientos sociales y políticos de México, Brasil y Uruguay, han derrotado los proyectos de ultraderecha. Nuestras organizaciones, nuestro liderazgo y nuestras conquistas no van a ceder o a retroceder ante el proyecto de ultraderecha y fascista de los autodenominados “defensores de la Patria” y sus aliados, sostendremos una confrontación abierta a las políticas regresivas, con acciones de desobediencia civil, oposición y de movilización política y social en las calles.
Por lo anterior, vemos urgente y necesario encontrarnos para acordar las estrategias de articulación, fortalecimiento de la organización y movilización que nos permitan resistir y derrotar este proyecto político de corte fascista.





