La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia – CUT expresa su profunda
preocupación y rechazo frente a los hechos de violencia registrados el 19 de agosto de
2026 en Norosí, Bolívar, donde la estación de Policía fue atacada con drones y ráfagas
de fusil, poniendo en grave riesgo a la población civil.
De acuerdo con el pronunciamiento de la Defensoría del Pueblo, el ataque fue
perpetrado por integrantes del Ejército de Liberación Nacional – ELN, quienes
emplearon drones con explosivos y ráfagas de fusil contra la estación de Policía. La
CUT rechaza de manera categórica estas acciones y exige a los actores armados el
respeto irrestricto por la población civil y, particularmente, por los niños, niñas,
adolescentes, docentes y trabajadores de la educación que quedaron expuestos a esta
confrontación.
Nuestra especial preocupación se dirige a la comunidad educativa, pues durante el
ataque la Institución Educativa Académica, Agropecuaria e Industrial de Norosí se
encontraba en jornada escolar, con más de 300 niños y niñas de preescolar y básica
primaria, ubicada aproximadamente a 100 metros de la estación de Policía.
Reconocemos la actuación responsable del rector Nelson Fonseca, así como de los
docentes y directivos docentes, quienes resguardaron a los estudiantes y decidieron
suspender las clases hasta contar con condiciones de seguridad.
La CUT rechaza contundentemente cualquier acción armada que ponga en riesgo a
niños, niñas, adolescentes, docentes y trabajadores de la educación. La escuela
debe ser un espacio seguro y protegido, completamente alejado de cualquier
confrontación armada.
En este sentido, exigimos a los grupos armados que hacen presencia y actúan en el
territorio que humanicen el conflicto y respeten de manera irrestricta a la
población civil, especialmente a niños, niñas, adolescentes, docentes y trabajadores
de la educación. Una escuela ubicada frente a un escenario de confrontación armada
no puede ser considerada un objetivo ni quedar expuesta al fuego cruzado, a los
ataques o a cualquier situación que ponga en riesgo la vida y la integridad de la
comunidad educativa.
Las escuelas, los centros educativos y sus entornos deben ser territorios protegidos
y espacios de paz, en los que prevalezca el derecho a la vida, la educación y la
integridad de las comunidades. Ninguna confrontación armada puede justificar que la
población civil, y mucho menos los niños y niñas, quede en medio de la guerra.
Por ello, solicitamos a la Defensoría del Pueblo intervenir de manera urgente,
acompañar a la comunidad de Norosí, verificar las condiciones de seguridad y exigir
las garantías necesarias para proteger a la comunidad educativa.
Igualmente, hacemos un llamado al Ministerio de Educación Nacional y a la
Secretaría de Educación Departamental de Bolívar para que adopten las medidas
necesarias que permitan garantizar el derecho a la educación en condiciones de
seguridad, disponiendo el retorno a clases únicamente cuando existan garantías reales
para estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa.
La CUT expresa su solidaridad con las familias, estudiantes, docentes, directivos
docentes y toda la comunidad de Norosí.






