La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) expresa su profundo rechazo y preocupación frente a las denuncias públicas relacionadas con despidos y presiones ejercidas por la empresa POSTOBON contra trabajadores y trabajadoras con restricciones médicas y afectaciones en su salud derivadas de sus condiciones laborales.
Resulta inaceptable que personas que han entregado años de trabajo y esfuerzo a la producción de riqueza para el país hoy enfrenten situaciones de incertidumbre laboral, presiones y posibles mecanismos orientados a desvincularlas de sus empleos bajo argumentos administrativos o procesos que desconocen su condición de salud y sus derechos fundamentales.
La estabilidad laboral reforzada y la protección de las y los trabajadores y trabajadoras con afectaciones de salud son principios reconocidos por la legislación colombiana y la jurisprudencia constitucional. Ninguna empresa puede convertir la enfermedad o las restricciones médicas en motivo de persecución, discriminación o despido.
Desde la CUT rechazamos cualquier práctica empresarial que atente contra la dignidad humana, la salud ocupacional y los derechos laborales de la clase trabajadora. Las empresas tienen la obligación de garantizar ambientes de trabajo seguros, reubicación laboral cuando corresponda y pleno respeto por los derechos de quienes han sufrido afectaciones físicas o emocionales derivadas del trabajo.
La CUT hace un llamado al Ministerio de Trabajo para que se investigue de manera rigurosa estas denuncias, verifique el cumplimiento de las normas laborales y adopte las medidas necesarias para proteger a las y los trabajadores afectados, garantizando el respeto a sus derechos y evitando cualquier forma de revictimización o despido injustificado.
Asimismo, convocamos al movimiento sindical, a las organizaciones sociales y a la opinión pública a rodear y acompañar a las y los trabajadores que hoy denuncian estas situaciones, entendiendo que la defensa de la salud y la estabilidad laboral es una causa de toda la clase trabajadora.
La salud, la dignidad y los derechos laborales no son negociables. Ningún trabajador o trabajadora debe ser sancionado o despedido por enfermarse trabajando.






